Estrictamente hablando, la
`patafísica no tiene historia. Basta, para convencerse, recordar lo que decía
su Difunta Magnificencia el Vice-Curador-Fundador del Colegio de 'Patafísica
durante la inauguración solemne del Instituto de Altos Estudios Patafísicos de
Buenos Aires:
"¿Es deseable que la
`patafísica esté en Buenos Aires? Estaba ya en todas partes antes que nosotros
y pasa de todo el mundo. Pasa incluso de estar. Pues ni siquiera necesita estar
para ser.1"
Imposible ser más claro:
no-creada, la `patafísica no tuvo comienzo y no tendrá fin. El proyecto mismo
de escribir su historia parece carente de fundamentos.
¿Por qué entonces esta
nota de aspecto histórico? Toma en cuenta un detalle del mensaje de su Difunta
Magnificencia: está fechado. Precisamente del 14 de clinamen LXXXIV. Esta fecha
de la era `patafísica corresponde al 5 de abril de 1957. Salvo durante el
periodo de ocultación del Colegio (que acaba de terminar y que, gracias a
Faustroll, no interrumpió sus actividades), ese calendario se utilizó para
fechar todos los acontecimientos. Ahora bien, la era `patafísica tiene, como
todas las que compiten con ella, un origen: "la natividad de Alfred Jarry",
situada en el calendario patafísico el primero de Absoluto del año I, es
decir, en el calendario vulgar, el 8 de septiembre de 1873. En esa fecha, en la
ciudad de Laval capital de la Mayenne, nació de Anselmo Jarry y de su esposa
Carolina Quernest el pequeño Alfred-Henry Jarry.
Es notorio: la autoridad `patafísica
más legítima confiere una función determinante… mejor aún, la función
determinante, la que marca el comienzo del Tiempo -en este accidente de la
historia: el nacimiento de un niño destinado a convertirse en escritor. Un
escritor, como es sabido, sin ningún éxito durante su corta vida (murió a los
34 años). Excepto Ubu Rey -cuya representación, en diciembre de 1896, conoció
un efímero éxito por escándalo- ninguno de sus numerosos libros le valió mas
que la curiosidad y, en ocasiones, la estima de los medios literarios parisinos.
El reconocimiento iba a ser póstumo: en 1972 -99 años después de su
nacimiento- se publicó, en la Pléiade, el primero de los tres tomos de sus Obras
Completas.
¿Cuál es pues el papel de
Alfred Jarry en la génesis de la `patafísica? Por complejo y ambiguo, merece
ser desbrozado cuidadosamente.
Empiezo por aclarar un
error cometido con frecuencia: Jarry no es el fundador del Colegio de `Patafísica.
Como acabamos de ver, al leer el texto de Su Difunta Magnificencia el doctor
Louis-Irinée Sandomir que El lo fundó el 22 Palotin 1 Ep (vulg. El 11 de mayo
de 1948), con motivo del cincuentenario de la publicación parcial, en Mercure
de France de los Gestos y opiniones del doctor Faustroll, patafísico.
Los estatutos fueron firmados por Su Magnificencia el 1 Décervelage 76 (29 de
diciembre de 1949) y consignados por Mélanie Le Plumet, Jean-Hugues Saimont y
Oktav Votka. Raymond Queneau, Boris Vian, François Caradec, Noël Arnaud, a
quienes a menudo se toma por fundadores del Colegio, fueron admitidos después.
¿Si Jarry no creó ni a la
`patafísica ni a su colegio, fue al menos el primero en referirse a la `patafísica?
Los hechos no son simples. Comencemos por el texto más explícito: aquel que,
al principio del Libro Dos de los Gestos y opiniones del doctor Faustroll,
Patafísico, formula la "Definición" de la Patafísica tal y como
aparece en el libro, "por (Faustroll) manuscrito", titulado Elementos
de patafísica:
"Un epifenómeno es lo
que se sobreañade a un fenómeno, la patafísica, pues, cuya etimología debe
escribirse épi (metà tà phusikà) y la ortografía real 'patafísica,
precedida de un (sic) apóstrofe, para evitar un fácil juego de palabras, es la
ciencia de lo que se sobreañade a la metafísica, ya sea dentro o fuera de ésta,
extendiéndose más allá de la metafísica tan lejos como ésta se extiende más
allá de la física(…)
DEFINICIÓN: La patafísica
es la ciencia de las soluciones imaginarias que, confiere, simbólicamente, a
los lineamientos las propiedades de los objetos descritos por su
virtualidad" (Pléiade, t.I,P.668-669).
Esta definición ha sido
muy glosada y lo sigue siendo. Me conformaré aquí con darle plena coherencia.
Las "soluciones imaginarias" no son en nada arbitrarias: los objetos
que la 'Patafísica toma a su cargo son producidos "virtualmente" por
los "lineamientos" de lo real, pero las propiedades de esos objetos
son, más adelante, atribuidas a los lineamientos. Se entiende así como Gilles
Deleuze pudo ver en Jarry (saltándose un poco a Faustroll) a "un precursor
desconocido de Heiddeger":
"Se puede considerar
la obra de Heiddeger como un desarrollo de la patafísica conforme a los
principios de Sophrotatos el Armenio y de su primer discípulo, Alfred Jarry".
(Critique et clinique, p.114).
En ese texto del doctor
Faustroll, tenemos el estado más acabado de la 'Patafísica en la obra de Jarry.
Después de Faustroll no hará ya sino algunas apariciones breves, en
forma vulgarizada. Así, en 1901, Jarry se refiere al almanaque del padre Ubu :
"simplemente su seguridad para disertar de omni re scibili, a veces
con competencia, y con gusto de manera absurda, pero cuando éste era el caso lo
hacía siguiendo una lógica tan irrefutable como la del loco o la del viejo
chocho". (Pl., t. I, p. 1211).
Pero este retorno de la 'Patafísica
al padre Ubu es revelador. La 'Pataphysique tiene en la obra de Jarry una larga
historia y, al mismo tiempo, antes de Jarry, una prehistoria. Conviene ahora
regresar en el tiempo.
1897. Jarry publica una de
sus novelas más hermosas, Les jours et les nuits d'un déserteur. Un capítulo
del libro se llama "Patafísica". Anticipándose a la definición del
doctor, a Sengle, el protagonista de la novela, se le ocurre "por su
influencia experimentada sobre el hábito de los pequeños objetos, inducir la
obediencia probable del mundo" (Pl., t. I, p. 793). De ahí la puesta en
escena de ese universo soñado que hace del mundo "un inmenso barco con
Sengle frente al timón".
1895. En el "acto heráldico"
de César-Antechrist se establece el "axioma de los contrarios idénticos,
el patafísico, enano cimero del gigante, más allá de la metafísica; es(…)
el Anticristo y también Dios, caballo del espíritu, Menos-en-Más,
Menos-que-es-Más, cinemática del cero que se queda en los ojos, poliédrico
infinito" (Pl.,t.I, p.290).
1894. En el "Linteau" de los Minutes de sable mémorial, único
libro de poemas que publicó, Jarry establece una fascinante teoría del texto
poético: "simplicidad condensada, diamante del carbón, obra única hecha
de todas las obras posibles ofrecidas a todos los ojos que rodean al faro argus
de la periferia de nuestro cráneo esférico" (Pl.,t.I, p.172). Llamada por
un asterisco sobre la palabra simplicidad, una nota precisa:
"La simplicidad no
necesita ser simple sino un complejo apretado y sintetizado (cf. Pataph.)".
La alusión se aclara oscuramente por el anuncio de una obra en preparación de
los Elements de pataphysique: aquellos que, no cabe duda, tomarán forma
cuatro años más tarde en los Gestes et opinions. Cuando se vuelve al
pasado se acaba entrando en la prehistoria, quiero decir, la historia prejarryca.
Hay que decirlo: la palabra patafísica existía ya en la producción
colegial del Liceo de Rennes durante -y sin duda antes también- los años en
que Jarry estudió en él (de 1888 a 1891). No me refiero al "drama"
en que se convertiría Ubu Roi. Ahora se sabe que ese texto, salvo
algunos detalles -en particular el nombre de los personajes, incluido el de Ubu
y por lo tanto el de la obra- se terminó, al menos en parte, con el título Les
polonais, desde…1885, por Charles Morin que, cuatro años mayor que Jarry,
nunca fue su condiscípulo. Pero la palabra patafísica no aparece nunca
en él. Está presente en cambio en otras producciones de origen análogo. Así
en La chasse aux polyèdres, el P.H. -abreviación de "Padre Hébert",
prefiguración del Padre Ubu y caricatura grotesca del profesor de física de
los estudiantes de Rennes- proclama que cualquiera que haya practicado la patafísica
sabe razonar de ésta manera"2. Ahora bien, La chasse aux polyèdres
-obra colegial bastante torpe- no le debe nada a Jarry: su autor es Henri Morin,
hermano de Charles, contemporáneo exacto y compañero de Jarry. La patafísica
aparece en otro texto perteneciente al folklor colegial: Ubu intime,
alias Les polyèdres, alias, Ubu cocu: el pobre Achras, al recibir la
visita de un desconocido, lee la tarjeta que éste le da:
"Señor Ubu, antiguo
rey de Polonia y de Aragón, doctor en Patafísica…eso no lo entendí. ¿Qué
es la patafísica?"
Y Ubu responde
majestuosamente déceptif:
"La patafísica es una
ciencia que hemos inventado y cuya necesidad se sentía " (Ubu intime,
p.119-120).
Así pues, si se busca un
origen a la patafísica se encontrará incontestablemente en Faustroll
bajo su forma más explícita. Pero hay que ir más lejos. La patafísica tiene
raíces en las elucubraciones colegiales de los estudiantes de liceo en Rennes y
se habría perdido irremediablemente en los rumores de un patio de recreo a
mediados de julio si uno de esos estudiantes, Alfred Jarry, no hubiera la
hubiera conservado otorgándole un estatuto definitivo : "La Patafísica es
la ciencia" (frase final de Faustroll, Pl., t.I, p.734).
Articulo tomado de Magazine
littéraire n° 388, junio 2000. http://www.magazine-litteraire.com/
1 Opus pataphysicum, Testament de su Difunta
Magnificencia el Doctor L.I. Sandomir, mientras vivía Vice-Curador-Fundador del
Colegio de `Patafísica, LXXXVI, Colegio de `Patafísica, p. 151.
2 In Ubu intime, obra en un acto y diversos textos inéditos
alrededor de Ubu presentados y anotados por Henri Brodillon, p. 53.