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Noel Godin,
el entartador anarquista
por Reynon Muñoz
............Noel Godin es un personaje en Bélgica. Desde que en 1969 comenzó sus acciones con el entartamiento de Marguerite Duras, su posición ha pasado de la marginalidad inicial a un cierto reconocimiento motivado por sus espectaculares operaciones contra algunas de las figuras más relevantes de la élite política, económica y cultural del planeta. Entre sus víctimas se cuentan Jacques Delors, Helmut Kohl, Bernard Henry-Lévy, Jean Luc Godard, Michel Camdessus, Marco Ferreri, y Bill Gates, sin duda su atentado más celebre hasta la fecha, del cual se han realizado hasta juegos de ordenador disponible en Internet. Acceder a Godin no es demasiado complicado. Basta con visitar el sitio web de la Internacional Pastelera y enviar un mensaje electrónico, aunque también es posible llegar a él, como fue el caso, contactando con alguno de los grupos de agitación política y cultural que actúan en Bruselas, como el Comité de Vigilancia a la OTAN, el movimiento de ayuda a los inmigrantes sin papeles, o el cine anarquista Nova. La entrevista se desarrolló en la cocina de su casa del popular barrio de Scharbek, donde alberga una impresionante colección de 10.000 vídeos cuidadosamente colocados en enormes estanterías que cubren completamente los muros de la casa. Gran fiestero, Godin me recibe poco después de levantarse y con suma cortesía me ofrece un café mientras él se asea en el baño de la segunda planta. Mientras preparo mis notas y la documentación que he recopilado, observo las estancias. En ellas reina un agradable desorden que contrasta con la catalogación y el orden de las cintas de vídeo. Pósters subversivos, manifiestos, botellas de vino medio llenas, ceniceros repletos y pilas de papeles. Por la cristalera que da a un jardín algo descuidado se filtra la tenue luz de una mañana lluviosa. Tras disculparse por hacerme esperar Godin se sienta a mi lado y propone comenzar con la entrevista.
REYNON MUÑOZ - Crítico
de cine y habitual colaborador de la revista "Cahiers de
cinema", escritor, actor, realizador de documentales
experimentales, y agitador. Nacido el 13 de septiembre de 1945 en
Lieja, hijo de un prestigioso abogado de la ciudad. Comenzó la
carrera de Derecho pero abandona sus estudios tras un ataque con
cola a un profesor que había colaborado en la redacción de la
constitución del dictador portugués Salazar. Licenciado en
Historia del cine por la Universidad de Lieja. Poco después,
empieza a colaborar con la revista cinematográfica "Amis
des films" de la Liga Católica Belga.
NOEL GODIN - Sí, era groseramente católica. Me contrataron
porque gané un concurso de erudición cinematográfica. Así que
me dediqué a sabotearles, inventando personajes. He publicado
más de 200 entrevistas a personajes falsos como la directora de
cine ciega tailandesa Vivian Pei, autora de " La flor del
loto no volverá a crecer en tu isla". También escribí que
Louis Amstrong había sido caníbal y que había financiado una
película llamada "Las verduras de buena voluntad" en
la que Claudia Cardinale interpretaba a una endibia gigante. Esto
demuestra que la gente carece de sentido crítico.
RM - En 1969 comienzan sus acciones por las que después
se le ha conocido como el entartador. Su primera víctima fue
Marguerite Duras. ¿Por qué ella?
NG - Porque como decía un amigo "Marguerite Duras no sólo
ha escrito gilipolleces, también las ha filmado".
RM - Más tarde entartó a
Marco Ferreri...
NG - Sí, aunque tengo que decir que con Marco Ferreri me
reconcilié. Estuvo bien, porque yo acababa de ver "La casa
de la risa", en la que vuelve a su línea anterior, un poco
al "amour fou" y a partir de entonces nos hemos
entendido. En la época, él acusó a la CIA de haber organizado
el atentado. Me gusta su etapa española, con películas como
"El cochecito", "El pisito". Luego se lo
tomó demasiado en serio y se convirtió en un intelectual.
RM - Tras un
período de silencio, vuelve a las acciones entartando a Bernard
Henry-Levy que se convierte a partir de entonces en su
archienemigo, llegando a entartarle 6 veces. Ha sido sobre todo
su última acción contra Bill Gates, la que ha tenido mayor
repercusión. He encontrado artículos del New York Times, CNN,
The Observer, Libération... La primera pregunta se refiere al
Festival de Cannes, que ha sido siempre su lugar predilecto para
actuar. Este año no hemos sabido de ninguna acción suya...
NG - Digamos que es un terreno de juego fantástico. Esa
exaltación de la estupidez y de la cultura ridícula.
Efectivamente, ha habido 5 grandes operaciones en Cannes.
RM - Algunas, bastante espectaculares, a la "James
Bond", en la que entartaron al presentador estrella de la
primera cadena francesa mientras entrevistaba a Holly Hunter en
directo. Usted dice que sus enemigos son aquellos que se sienten
especialmente importantes o carecen de sentido del humor. ¿Cómo
hace usted sus decisiones? ¿Nunca ha temido equivocarse con
alguien?
NG - Nunca hemos tenido el mínimo remordimiento. Tomamos las
decisiones en asamblea. Yo me he convertido un poco en la imagen
pública del colectivo, pero en realidad somos un grupo de
filibusteros sin capitán. Quizás Marco Ferreri sea un caso
especial, puesto que nos reconciliamos luego, pero se lo merecía
en la época. Todo el mundo conoce nuestra aportación particular
a Godard, que es la única de nuestras 50 víctimas que me gusta
mucho pero la razón es que para nosotros Godard encarnaba la
libertad de pensamiento, un poco provocadora. Era un ejemplo
admirable y evitaba los arrebatos místicos de sus
contemporáneos. Y de repente, ¡zas!: Godard se convierte.
Durante la realización de " Je vous salue Marie", se
enamora locamente de la actriz Vivianne Brufet, con la que vive
una pasión cruel y platónica porque Godard, tras su accidente
de moto, en el que tuvo problemas en los testículos...
RM - ¿Perdió los testículos?
NG - Lo dice Serge Tubiana, el máximo especialista en Godard,
que lo ha contado varias veces en Cahiers de Cinema. Como quiera
que fuera, Godard realiza una película-oración. El gran Godard
iconoclasta, de repente, hace una película totalmente cristiana.
Poco más tarde, en un talk show francés bastante conocido
"Droit de réponse", en directo, se pone a rezar y hace
que todo el mundo en el plató se ponga a rezar con él. De todas
formas, "Je vous salue Marie" a pesar de ser una
película cristiana, es una película "à la Godard" ,
extremadamente singular, audaz, lo que por supuesto horroriza a
los integristas que la consideraron inmediatamente como una
película blasfema, como hicieron con "La última tentación
de Cristo" de Martin Scorsese, otro cristiano. Godard sufre
la cólera de los fanáticos, que atacan varias salas en París y
entonces, Godard, pide al distribuidor italiano de la película,
retirar "Je vous salue Marie" de los cines cercanos al
Vaticano para no disgustar al Papa. El gran iconoclasta Godard,
de rodillas ante el gansterismo pontificio. Estábamos muy
tristes. Por eso la familia pastelera de Bruselas decidió
atacarle. Sin embargo es uno de los que mejor se lo ha tomado.
Cuando, poco después, la policía me detuvo para impedir que
fuera a Cannes, Godard llama por teléfono desde Suiza al
servicio de prensa del festival exigiendo que se me devuelva mi
pase de prensa, lo cual hicieron. Por otra parte, él mismo pasó
unas fotos de su entartamiento para el número sobre Godard de
"Cahiers du cinema". Godard, demostró ser un señor
mientras que la mayoría de nuestras víctimas reaccionaron de
una forma imbécil, lo que supuso una catástrofe para su imagen
pública.
RM - En varios artículos,
se le tacha de "anarquista". ¿Qué quiere esto decir
para usted? ¿Acepta usted esta definición?
NG - Acepto completamente el término "anarquista" que
nunca hay que temer utilizar, pero yo me calificaría mejor de
"anarco-situacionista". Me encuentro a la vez del lado
de anarquistas colectivistas como Bakunin, menos con Koprotkin y
al 100% con Durruti y Ascaso, también con Nestor Magno, y en
general de los anarquistas que han propuesto la abolición de
toda forma de jerarquía, de la autoridad, de toda forma de
represión, la reinvención del trabajo, aunque yo estoy más
bien por la abolición, como Oscar Wilde, que propuso la
abolición del proletariado. Por lo tanto, a la vez
"anarquista-colectivista" e individualista, como Max
Stiner. Pero sobre todo "anarco-situacionista" como los
ácratas españoles que ha principios de siglo defenestraban a
los patrones arrojándoles por la ventana.
RM - Por lo tanto, según usted, la utilización de la
violencia es legítima...
NG - Digamos que estoy por toda forma de revuelta. Desde
el momento en que ellos crean en su revuelta, me resulta
simpática. Aunque yo he elegido el camino del terrorismo
burlesco, tengo mucha simpatía por los auténticos terroristas.
Evidentemente, sólo por los terroristas antiburocráticos. Hoy
en día, la mayor parte de los terroristas son fascistas. Pero me
gustan gente como los anarquistas del GARI en España. Su líder,
Puig i Antic fue ejecutado por Franco. Aquí nos opusimos mucho
en la época. Sin embargo, lo que nos diferencia de ellos es que
la mayor parte de estos terroristas tiene tendencia a ser
demasiado serios y meterse en corsets dogmáticos. El verdadero
concepto de resistencia es a mi entender el movimiento hippie en
los Estados Unidos. La guerrilla del placer, en los 70. Es lo que
le echo en falta al movimiento antimundialización. Son demasiado
serios y demasiado bolcheviques. La mayor parte de ellos son
boy-scouts.
RM - ¿Cual ha sido la
reacción a sus acciones? ¿Ha tenido usted problemas con la
policía o con el Estado? ¿Han tratado de ahogarle
económicamente? Usted acusó al Rey Balduino literalmente de
"ocultar sus tendencias sodomíticas". ¿Cuál fue la
reacción?
NG - Hay que distinguir entre lo que ha pasado en Bélgica y en
Francia. En Bélgica, mi amigo Jan Bucquoy, director de "La
vida sexual de los belgas", y yo hemos tenido muchos
problemas. Eramos odiados por la mayoría del país. La razón
fue nuestra participación en un talk-show francés de TF 1, en
directo, en el que el tema era Bélgica. Los periódicos belgas
anunciaron la emisión y toda Bélgica estaba expectante. Allí
también estaba Robert Dehoux , un amigo de 60 años que vive
para la subversión y que encontró un método para paralizar la
vida de una ciudad con una simple caja de cerillas. Se cortan las
cerillas longitudinalmente y se introducen en las cerraduras de
bancos, escuelas, edificios administrativos... La cerradura queda
inutilizada. Es imposible abrirla. Esta emisión provocó un
escándalo nacional en Bélgica, que es un país que tiene
complejo de inferioridad respecto a los franceses. La frase que
usted cita, en realidad, está sacada de contexto. Lo que pasó
fue que en otra emisión sobre Bélgica, con la que se pretendía
reparar el daño causado por la anterior y a la que se me invita
también, enseñé un fanzine de mal gusto editado por Jan
Bucquoy, en el que aparecía el rey Balduino sodomizando a un
ministro. Voilà, me dirijo a la cámara y pregunto por qué el
rey no vive esto en la realidad. El shock en Bélgica fue
general. Yo ignoraba que el rey fuera realmente homosexual. Lo
dije para molestar pero no lo sabía. Me trataron de homófobo,
lo cual no es cierto. Inmediatamente me dirigí a los gays para
decirles "vivamos nuestras pasiones sexuales cualesquiera
que éstas sean, incluso con animales, rechacemos todos los
tabúes". Todo esto en directo. Uno de los invitados, amigo
del rey, gay reprimido él mismo, se precipitó sobre mí y me
amenazó con un cuchillo. Me acusan de crimen de lesa majestad,
delito castigado en la Constitución con la pena de muerte.
Felizmente nunca fui arrestado. Pero durante un tiempo, cuando
salía a la calle, me entartaban e incluso me pegaban, en el
tranvía, en todas partes. En los restaurantes no querían
dejarme entrar. Sin embargo, ahora, el fenómeno es exactamente
el inverso pero por razones igual de estúpidas que las de antes.
Ahora soy muy popular pero porque el belga medio está orgulloso
que un pequeño belga haya entartado al amo del mundo. De todas
formas, tengo que decir que la reacción de la autoridad es
diferente según los países.
(Noel Godin habla calmadamente pero sin pausa. Interrumpe su
argumento para puntualizar una idea anterior, añadir una cita, o
precisar el término exacto. Mira a izquierda a derecha, sus ojos
se agitan en las órbitas, invadidos por la pasión).
NG - En Francia y Bélgica soy bastante conocido, así que cuando
la policía me detiene, se suelen reír mucho y hasta me
ofrecieron dinero una vez, después de entartar a unos obispos en
la catedral de Nantes, para que entartara al jefe de policía.
Cuando mi amigo Jan Bucquoy entartó al ministro de cultura
francés. El estado francés lo denunció pero fue absuelto en
todas las instancias. Nuestro argumento fue que se trataba de una
vieja tradición belga proveniente del surrealismo. Sin embargo,
en Estados Unidos, nuestros amigos de BBB que han entartado entre
otros a Milton Friedman y al Director ejecutivo de Monsanto,
fueron condenados a una pena de tres meses de prisión por
entartar al alcalde de San Francisco, conocido por su política
de represión contra los sin techo. En Canadá, nuestros amigos
pasteleros han entartado a diecisiete ministros, incluido el
primer ministro, Jean Chretien, también fueron condenados, pera
esta vez, la pena no fue aplicada.
RM - Hasta ahora ha
hablado usted ha hablado de sus acciones exitosas. Hábleme un
poco de sus fracasos.
NG - Hemos tenido algunos. Pero soy un poco cabezota y si alguien
se me escapa, no paro hasta que lo pillo. Es un poco como el
coyote y el correcaminos. Por ejemplo, con Loft Story (versión
francesa de Gran Hermano), habíamos fracasado 4 veces hasta que
lo pillamos ayer. Tengo una seguridad total en lo que hago, en
mis opiniones, lo cual puede hacerme parecer dogmático en
ocasiones.
RM - En España ha habido mucha polémica con Gran
Hermano. Algunos dicen que no es ético, que es basura y hay que
eliminarlo; otros hablan de una televisión libre en la que todo
esté permitido. ¿Cuál es su posición?
NG - Mi posición la he expuesto en el telediario de Canal + y
consiste en afirmar que la basura que representa "Loft
Story" es una imagen de toda la televisión actual incluidos
los documentales de Arte, la cadena cultural. Existen algunas
excepciones, pero en general, todo es de derechas y alienante.
Hay que reinventar totalmente la televisión. Por otra parte, los
socialdemócratas se dedican a enterrar cualquier forma de
subversión. Lo primero que hay que hacer es colapsar la
televisión, impedirla funcionar, clausurar todas las cadenas.
Una buena idea sería hacer explotar los postes de repetición y
privar a todo el mundo de televisión.
RM - ¿Propone usted matar la televisión?
NG - No matarla sino reinventarla y dar lugar a lo subversivo, a
lo cómico. Yo recibo 42 cadenas y todas dicen lo mismo. La
censura está por todas partes, las elecciones son una estafa y
los políticos unos gansters. Todo el que no se opone al poder,
es su cómplice. Reivindico el espíritu de mayo de 68. Yo nunca
desistí, nunca hice un compromiso, como otros. Algunos de la
época hemos quedado. Lo mejor es que hay una nueva generación
de jóvenes entartadores. Quiero pensar que la revolución es
posible. Todas las condiciones están ahí. Pero para que haya
revolución es necesario que antes haya revolucionarios. Ahora
tengo muchas esperanzas en el gran movimiento
antimundialización, del que forma parte mi amigo José Bové,
incluso si no es capaz de realizar la revolución total, pero hay
que actuar como si ésta pudiera tener lugar. Por eso, la
revolución debe ser inmediata, empieza en nuestras vidas.
Sacrificarse por una revolución futura sería algo imbécil. Se
trata de vivir nuestras pasiones, y nuestros placeres de forma
inmediata y hacer que nuestra vida sea una aventura.
RM - La subversión puede
ganar entonces... ¿Es posible ganar?
NG - Desde el momento en que podemos hacer un atentado, o
triunfar en el amor, también podemos hacer la revolución. Sin
embargo, Loft Story ha sido un objetivo menor desde el punto de
vista político. Nuestros próximos pasos se encaminarán hacia
la política y la economía.
RM - ¿Cree que puede educar a la gente con sus acciones?
NG - Toda forma de educación es un poco sospechosa. Lo que
cuenta es la autoeducación. Demostramos a la gente que
cualquiera puede matar mediante el ridículo al poderoso, con una
tarta de nada. Mi amigo Robert, que paraliza con cerillas
ciudades enteras, es un ejemplo también de que sin dinero,
podemos hacer daño al enemigo. Yo no quiero educar sino
demostrar que la guerrilla imaginativa es posible en cualquier
parte.
RM - Con anterioridad ha
hablado usted de la influencia de los situacionistas. ¿Qué le
interesa en la actualidad del mundo de la cultura?
NG - Bueno, la explicación cultural del atentado pastelero se
fundamenta en la famosa carta de insulto que primero los
dadaístas, luego los surrealistas y por último los
situacionistas enviaban a los famosos que les exasperaban.
RM - ¿Y el cine? ¿Qué es para usted? ¿Cuáles son los
caminos a seguir?
NG - He tomado la costumbre de sólo interesarme en las
películas y los libros que molestan. Hay que tirar toda la
cultura y quemar todos los libros. Hay que terminar con todo lo
que no proponga la subversión. Sólo cuenta una cosa: la
revolución. La mayor parte de las críticas de libros y
películas son frustrantes porque dicen lo mismo. Los críticos
son cómplices de la cultura dominante. Les encantan todas esas
películas pequeño burguesas y alienantes.
RM - Ha hablado usted de los dadaístas. ¿Dónde
situaría a Artaud?
NG - Antonin Artaud se quedaba encerrado en un papel de artista
contestatario bastante histérico. Sus escritos son a veces
geniales pero a menudo inofensivos y por lo tanto "pequeño
burgueses". Me gustan más sus escándalos públicos, como
cuando iba a los restaurantes caros de París y cogía la comida
con las manos y asustaba a las señoras respetables. Tenía una
parte de hermanos Marx interesante, pero los de la intelligentsia
se lo toman muy en serio y no puedo soportar su parte torturada,
todos los poetas atormentados, que se instalan en su dolor juegan
el juego de la contrarevolución. Nosotros queremos el triunfo
del placer, de la alegría, del orgasmo.
RM - ¿Es posible acabar con el dolor?
NG - Nos corresponde a nosotros evitar todo lo que es
desagradable. Sí existe un medio para hacer del dolor un arma de
respuesta. Cuando vivimos en el dolor, nos corresponde a nosotros
que no se nos aplaste con este dolor sino hacer algo con él,
canalizarlo de una forma ofensiva. Si sufrimos, la mejor manera
de sufrir menos es hacer sufrir mucho a los que nos hacen sufrir.
Es la guerrilla a ultranza contra el dolor, el sufrimiento, y los
celos.
RM - ¿Y con el mal?
NG - Sí, porque el mal está muy bien si utilizamos sus fuerzas
de una forma liberadora. Ahí está el ejemplo de las brujas; o
del mago luciferino Alister Crowley, que fue considerado por
muchos un personaje neofascista, implicado en sectas, figura de
proa de un movimiento satánico del que se habló mucho, cuando
en realidad era alguien muy positivo que quería la anarquía y
proponía, de inmediato, una conspiración diabólica contra el
orden establecido. En su caso, las fuerzas del mal estaban
dirigidas contra el poder capitalista y el orden dominante. Para
nosotros es importante bañarnos en el mal para que nos dé
fuerzas porque la mayor parte de los nuevos contestatarios son
boy-scouts, misioneros, dentro del movimiento
antimundialización, perfectamente aburridos, y el aburrimiento
es siempre contrarrevolucionario. Tenemos que ser cada vez más
inmorales, vivir nuestros deseos inmediatamente, despreciando
todos los obstáculos de una forma egoísta pero muy generosa a
la vez, luchando para que todos a los que amamos vivan también
vivan en el placer enseguida con el concurso del mal, porque hay
que hacerle mucho mal al enemigo todo poderoso. Nosotros le
hacemos mucho mal a su imagen pública. El enemigo quiere que
interioricemos la capitulación de nosotros mismos, los celos, la
resignación de la vida familiar. Hay que oponerle el mal
gracioso, lúdico y afectuoso. Pero también metralletas y
bombas. Tengo algunos amigos que están contra el terrorismo
rocambolesco, pero muy pronto cambian de opinión porque no
tienen elección. Es el caso de la banda Baader-Meinhof, de los
CCC en Bélgica o Acción Directa en Francia, que deciden pasar a
las bombas, siempre que lo hagan por una causa justa, debemos
aplaudirles porque es su decisión aunque no sea la nuestra.
Nuestra violencia es simbólica pero aplaudo toda forma de
violencia transgresora siempre que sea auténtica. Los CCC
hicieron explotar los depósitos de la compañía de gas para que
nadie pagara facturas, siempre evitando las víctimas humanas,
consiguieron hacer mucho daño. Si matan a un cabrón que tienen
en el punto de mira, siempre que aíslen bien el objetivo, es su
elección, pero no podemos no solidarizarnos con ellos porque
están en la cárcel por razones generosas, con todo el mundo en
contra, incluida la izquierda y la extrema izquierda e incluso
los situacionistas. En mi "Antología de la subversión
carabinera" propongo la antropofagia justiciera, esto es,
comerse a los policías, a los curas, una antropofagia de clase.
RM - No sé si conoce
usted a Josef Beuys, que reprochaba a dadaístas y surrealistas
adoptar las costumbres burguesas, incluida la indumentaria.
Además, sus obras se exponen ahora en los museos. Es un poco el
caso de Marcel Broadhaerts, no sé si lo conoció personalmente,
cuya exposición en el Palacio de Bellas Artes acaba de ser
clausurada y que, paradójicamente, se mostraba extremadamente
crítico con el arte burgués y el museo como espacio artístico.
NG - Marcel Broadhaerts, dice usted. Silvie! (Dirigiéndose a su
compañera que está charlando en el salón) Me preguntan que si
he conocido al poeta dadaísta Marcel Broadhaerts... (Risas)
Está usted en presencia de su hija. Marcel Broadhaerts dijo
"cerrad los museos, abrid las prisiones". Los
situacionistas han sido el movimiento más radical que ha
existido en Francia y han ido más lejos que los dadaistas,
desencadenaron verdaderamente el mayo del 68. Fueron muy lejos,
pero tenemos que ser nosotros los que vayamos más lejos. En
cuanto al atuendo, un revolucionario puede vestirse como quiera
siempre que dañe al enemigo. Es verdad que la mayor parte de los
surrealistas se ablandaron muy pronto. Muchos de ellos se
convirtieron en estalinistas, el resto en místicos. Muy pocos
permanecieron en sus postulados, yo diría que sólo Perec, pero
la mayor parte se quedó irrecuperable, en concreto Magritte, que
en la cima de su reconocimiento podría haber ayudado mucho a
jóvenes rebeldes muy determinados, financiar sus actividades, y
que por el contrario se aisló en su comodidad.
RM - A propósito del 68. ¿Qué le parece Wilhem Reich?
¿Qué opina usted de su teoría de los orgones?
NG - Por qué no. Revitalizar la fuerza sexual. Es divertido. Por
qué no. Pero a la vez se enclaustró en el misticismo. En sus
propuestas tiene muchos aportes positivos, aunque tiene dos cosas
insoportables. Primero, siempre tuvo sus dudas sobre la
homosexualidad y por otra parte, su ley de la economía sexual,
de "La función del orgasmo" da un plano para alcanzar
el orgasmo, un esquema para hacer bien el amor, lo que ha
impedido a mucha gente hacer sus propios descubrimientos, lo que
constituye una pedagogía un poco pesada.
RM - Finalmente, querría
proponerle una lista de personajes y usted me dice si podrían
ser considerados como objetivos potenciales o no.
NG - De acuerdo.
RM - Daniel Cohn Bendit.
NG - Ya lo hemos hecho. Cuando vino a Nanterre para celebrar los
30 años del mayo de 68, un grupo de jóvenes anarquistas
franceses lo entartaron. Quiere conciliar las ideas libertarias
con las ideas liberales. Está del otro bando.
RM - El Dalai Lama.
NG - Ah... Muy buena idea. Será un buen escándalo.
RM - Brigitte Bardot.
NG - Ya no interesa. Está acabada. Sólo entartamos a los que
son muy ricos. No al pobre hombre de la esquina.
RM - La Princesa Matilda.
NG - No, a pesar de que tenemos una gran demanda. Mejor que
entartarla, soy partidario de darle unos azotes en el culo.
RM - Celine Dion.
NG - Por qué no. Como todas las grandes estrellas es gilipollas.
Sería un poco perder el tiempo, pero por qué no.
RM - Jonnhy Halliday.
NG - No. Forma parte del paisaje. Tampoco es demasiado machista.
Una vez entartamos a Patrick Bruel como representante de todos
los cantantes histéricos. Creo que no vamos a continuar en esa
línea.
RM - Michel Hollebecq.
NG - Está un poco confuso. A veces a la derecha. A veces a la
izquierda. Le gustan mucho las paradojas, lo cual puede acabar
siendo una forma de reacción. Tiene algunas cosas que me irritan
pero compartimos amigos que lo aprecian. No corre riesgo de ser
entartado. Parece un tío simpático, vividor, pero su cabeza
está hecha un lío.
RM - Bernard Pivot.
NG - Le hice pasar un mal rato cuando me invitó a
"Apostrophes". Pivot representa en Francia la cultura
burguesa y él mismo es un gran burgués. En la época tenía
mejores objetivos que él.
RM - Catherine Breillat.
NG - La odio. Considero que es absolutamente intolerable. Es cine
completamente represivo. Lo que ella propone es que el sexo tiene
siempre algo de torturado, atormentado. Se centra en las
relaciones sadomasoquistas pequeño burguesas. Toma todo lo peor
de George Bataille según el cual Eros va siempre unido a
Tanatos. En ningún momento aparece la explosión del placer, al
contrario, asocia placer y mutilación. Es una pena porque es muy
inteligente y podría hacer cine liberador y transgresor. Creo
que Catherine Breillat es intolerablemente pequeño burguesa.
Escribí mi crítica más despiadada del año contra Romance X.
Todos los personajes se desgarran cuando hacen el amor, lo que
juega el juego del aburrimiento. Son los más horribles
moralistas los que dicen que los pecados nos llevan frente a los
más grandes abismos. Por actrices que han trabajado con ella sé
que es prisionera de sus fantasmas y que no está bien de la
cabeza, llena de contradicciones sin resolver, lo que la sitúa
directamente en terreno enemigo.
RM - ¿Acaso no tenemos todos contradicciones sin
resolver?
NG - Entonces tenemos que superarlas enseguida y riéndonos. Lo
contrario, hacer lo que hace Catherine Breillat, nos llevaría a
pegarnos un tiro.
RM - Rayner Werder Fassbinder.
NG - Lo adoro. Sin embargo, tiene sus propias contradicciones,
pero, es un personaje apasionante que hizo películas negativas
en los que los personajes están en el pathos, sin embargo, sus
análisis críticos van muy lejos, nos hace ver cuales son las
causas del naufragio, del comercio humano, entre las que se
encuentran sistemáticamente el dinero y el poder. No obstante,
su nihilismo es positivo, se distancia de sus personajes, lo
contrario de lo que hace Breillat. Las películas de Fassbinder
son radiografías crueles de nuestro mundo. Su lucidez es
extrema. Es un gran creador. Fassbinder fue un buen hombre sobre
cuyas películas podemos construir algo. A diferencia de
Catherine Breillat.
RM - ¿Para cuando una sección de la internacional
pastelera en España?
NG - Eso les corresponde hacerlo a ustedes, "amigo" (en
español en la entrevista original.
tomado de <www.babab.com/no09/noel_godin.htm> y posteriormente distribuido atravez de Anarqlat (lista de correo anarquista de America Latina) <anarqlat@majordomo.rect.ucv.ve>.