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Orina de monja
Este texto fue tomado originalmente de El Nacional de Caracas, Venezuela del 26 de sept. de 1999
Columna de opinión de
Alberto Barrera Tyszka
Quesadillas de
huitlacoche
Una nota, aparecida en el periodico espa~nol EL PAIS esta semana,
me ha
llenado de asombro y no me ha soltado durante todos estos dias.
Se llama
Pergovet. Es un farmaco muy de moda y muy utilizado actualmente
por los
ganaderos ingleses.
Al parecer sus propiedades son extraordinarias. No solo
incrementa la
reproduccion del ganado, sino que ademas - palabras textuales -
"mejora la
raza".
El asunto no pasaria de aparecer como un loable logro cientifico,
a no ser
porque el Pergovet está hecho a base de orina de monja
menopausica. Como se
lee. No es joda, se lo juro. Usted, a lo mas, puede exclamar:
"!hasta donde
hemos llegado!". Y ya. Al parecer, segun las
investigaciones, se ha
concluido que las grandes cantidades de la hormona gonadotropina,
existentes en la orina de las monjas menopausicas, son un milagro
para la
industria ganadera. Con una inyeccion de este liquido, las vacas
entran en
un estado de fertilidad poderosisimo, dandole a la mistica
castidad de las
servidoras de la iglesia una función hasta ahora impensable.
Obviamente, como suele ocurrir con todo en este mundo, ya las
"aguas
menores" de las religiosas menopausicas tambien son un
negocio. Y para
muestra: si a usted le parece difícil juntar estos tres factores
- orina,
monja y menopausica -, todavia hay un cuarto elemento que
redondea la
calidad del producto: las hermanas, eso si, deben ser italianas.
En serio.
No piense usted que algo asi se da en cualquier lugar, en
cualquier
convento de Berlin, Lima o Paraguaipoa. No. La razon de esto - no
podia ser
de otra manera - es que el Vaticano es socio de la firma
farmaceutica que
desde hace 40 a~nos viene trabajando en la extraccion y
exportacion de este
nuevo y sagrado recurso.
Que importa ya que la fe no mueva montañas.