Estupidos
hombres blancos, Michael Moore
Querido George de
"Estupidos Hombres Blancos"
por Michael Moore
Querido gobernador Bush:
Tú y yo somos como de la familia. Nuestra relación personal se remonta a
muchos años atrás, aunque ninguno de los dos se haya molestado en
airearla; nadie se lo creería.
Sin embargo, mi vida quedó profundamente marcada por algo muy personal
que la familia Bush hizo por mí. Doy un paso adelante y confieso: vuestro
primo Kevin fue el director de fotografía de Roger & Me.*
* Documental de Michael Moore en el que narra la decadencia económica de
su ciudad natal, Flint, Michigan, tras el desmantelamiento de la fábrica
de General Motors. (N. del T.)
Cuando hice la película, no sabía que tu madre y la de Kevin eran
hermanas. Sólo pensé que Kevin, a quien conocí cuando filmaba la quema
de una cruz por parte del Ku Klux Klan en Michigan, era uno de esos
artistas bohemios que viven en Greenwich Village. Ya había realizado una
película espléndida, Atomic Café, y casi en broma le pedí que viniese
hasta Flint, Michigan, para enseñarme a filmar. Para mi sorpresa, aceptó
y, durante una semana del año 1987, Kevin Rafferty y Anne Bohlen
anduvieron por todo Flint adiestrándome en el manejo del equipo y dándome
consejos preciosos para dirigir un documental. Sin la generosi-dad de tu
primo, Roger & Me nunca se habría hecho rea-lidad.
Recuerdo el día en que tu papá fue investido presidente. Yo
estaba montando la película en una sala infecta de Washington y decidí
encaminarme hacia el Capitolio para presenciar el juramento de su cargo ¡Aluciné
en colores al ver a tu primo Kevin, mi mentor, sentado junto a ti en el
estrado! También recuerdo que los Beach Boys interpretaron Wouldn't It Be
Nice en un concierto gratuito organizado en el Mall de Washington en honor
del nuevo presidente. De nuevo en la sala de montaje, mi amigo Ben no cabía
en sí de gozo por la ocurrencia de usar esa misma canción sobre escenas
de la devastación causada en la ciudad de Flint por la deserción de
General Motors.
Meses después, cuando se estrenó la película, tu papá, el presidente,
mandó que le enviaran una copia a Camp David para poder verla en familia.
Cómo me hubiese gustado poder espiaros en el salón mientras
contemplabais los estragos y el desaliento que se habían adueñado de mi
ciudad natal gracias, en buena medida, a las decisiones tomadas por el señor
Reagan y por tu padre. En ese sentido, hay algo que siempre he deseado
saber. Al final de la película, cuando el ayudante del sheriff echaba a
la calle los regalos y el árbol de Navidad de los niños sin techo porque
debían 150 dólares de alquiler, ¿se llegaron a derramar lágrimas en la
sala? ¿Alguien se sin-tió responsable de aquello? ¿O se limitaron todos
a pensar «¡Eres un cámara cojonudo, Kev!»?
Bueno, eso era a finales de los ochenta. Acababas de dejar la botella y,
tras algunos años de sobriedad, tratabas de «encontrarte a ti mismo»
con ayuda de papá: una empresa petrolera por aquí, un equipo de béisbol
por allí... Yo ten-go perfectamente claro que nunca tuviste la intención
de ser presidente. En uno u otro momento, todos tenemos que de-sempeñar
un trabajo que no nos gusta. ¿A quién no le ha pasado?
De todos modos, para ti debe de ser distinto. En definitiva, no se trata
únicamente de que no quieras estar allí, sino de que te ves rodeado de
la misma panda de carrozas que en otra época gobernó el mundo con papi.
De todos esos hombres que se pasean por la Casa Blanca -Dick, Rummy, Colin-,
no hay uno solo que sea amigo tuyo. Son los viejos chochos que papi solía
invitar a casa para compartir un buen puro y una botella de vodka mientras
soñaban con masacrar a bombazos a los panameños.
¡Tú eres uno de nosotros: un miembro de la generación de la posguerra,
un estudiante mediocre, un juerguista! ¿Qué demonios haces con esa
gente? Se te están comiendo vivo y te van a escupir como un hueso de
aceituna. Probablemente no te dijeron que el recorte de los impuestos
pergeñado por ellos para que tú lo firmaras era un timo para estafar
dinero a la clase media y entregárselo a los más ricos. Y eso que a ti
no te hace falta más dinero, gracias al yayo Prescott Bush y a su
mercadeo con los nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial.*
* A finales de la década de los treinta y a lo largo de los cuarenta,
Prescott Bush, padre de George I y abuelo de W., fue uno de los siete
directores de la Union Banking Corporation, propiedad de industriales
nazis. Tras filtrar el dinero por medio de un banco holandés, escondieron
unos 3 millones de dólares en el banco de Bush. Dado su puesto
preeminente, es sumamente improbable que Bush no estuviera al corriente de
la conexión nazi. Finalmente, el gobierno expropió los activos y el
banco se disolvió en 1951, después de lo cual Prescott Bush -y su padre,
Sam Bush- recibieron 1,5 millones de dólares.
Sin embargo, todos esos tipos que te ofrecieron una cifra récord de 190
millones de dólares para tu campaña (dos terceras partes de los cuales
procedían de sólo setecientos in-dividuos), la quieren recuperar
reduplicada. Te van a acosar como perros en celo para asegurarse de que
cumplas con el dictado. Puede que tu predecesor tuviera la desfachatez de
alquilar el dormitorio de Lincoln a Barbra Streisand, pero eso no es nada:
antes de que te enteres, tu colega, el presidente en funciones Cheney, les
entregará las llaves del ala Este de la Casa Blanca a los directivos de
AT&T, Enron y ExxonMobil.
Tus críticos se ceban contigo por echar la siesta y acabar tu
jornada laboral hacia las 4.30 de la tarde. Deberías decirles que no
haces más que instaurar una nueva tradición americana: ¡siestas para
todos, y todo el mundo en casa a las cinco! Créeme: si lo haces se te
recordará como el mejor presidente de la historia. ¿Cómo se atreven
algunos a insinuar que no pegas golpe? ¡Mentira! No he visto a un
presidente más atareado que tú. Actúas como si tus días en el poder
estuviesen contados. Con el Senado en manos demócratas y la Cámara de
Representantes a punto de seguir el mismo camino en las elecciones
legislativas del año 2002, debes tratar de ver la botella medio llena (es
un decir): todavía te quedan dos años antes de que todos esos ganadores
resentidos que votaron por Gore te echen a patadas.
Aunque apenas llevas unos meses en el poder, la lista de tus logros es
abrumadora:
* Has reducido en 39 millones de dólares el gasto federal dedicado a
bibliotecas.
* Has recortado 35 millones de dólares de fondos para la formación pediátrica
avanzada de los médicos.
* Has recortado en un 50 % los fondos destinados a la investigación sobre
fuentes de energía renovable.
* Has aplazado la aprobación de leyes para la reducción de los niveles
«aceptables» de arsénico en el agua potable.
* Has recortado en un 28 % los fondos de investigación para el diseño de
vehículos más limpios y seguros.
* Has abrogado normas que conferían un mayor poder al gobierno para negar
contratos a empresas que violan leyes federales y medioambientales y no
garantizan unos mínimos de seguridad laboral.
* Has permitido que la secretaria de Interior Gale Norton solicite la
apertura de parques nacionales para que en ellos se puedan talar árboles,
abrir minas de carbón y hacer perforaciones para extraer gas natural.
* Has roto tu promesa de campaña de invertir 100 millones de dólares al
año en la conservación forestal.
* Has reducido en un 86 % el Community Access Program, que coordinaba la
ayuda sanitaria a personas sin cobertu-ra médica a través de hospitales
públicos, clínicas y otros centros sanitarios.
* Has invalidado una propuesta para facilitar el acceso público a
información acerca de las consecuencias potenciales de accidentes en
plantas químicas.
* Has recortado en 60 millones de dólares los programas de vivienda
social.
* Te has negado a ratificar el Protocolo de Kioto de 1997, firmado por 178
países para frenar el calentamiento global.
* Has rechazado un acuerdo internacional para reforzar el tratado de 1972
que prohíbe la guerra bacteriológica.
* Has recortado en 200 millones los programas de formación profesional
para trabajadores desplazados.
* Has retirado 200 millones destinados al programa Childcare and
Development que ofrece servicio de guardería a familias de bajos
ingresos.
* Has negado a los funcionarios la cobertura médica de los
anticonceptivos que precisan receta (aunque la Viagra sigue estando
cubierta).
* Has recortado 700 millones de los fondos para reparaciones en viviendas
sociales.
* Has reducido en 500.000 millones de dólares el presupuesto de la
Agencia para la Protección del Medio Ambiente.
* Has anulado las reglas laborales «ergonómicas» diseñadas para
proteger la salud y seguridad de los trabajadores.
* Has incumplido tu promesa de campaña de regular las emisiones de dióxido
de carbono, factor determinante del calentamiento global.
* Has prohibido toda ayuda federal destinada a organizaciones
internacionales de planificación familiar que ofrecen asesoramiento para
abortar y otros servicios con sus propios fondos.
* Has nombrado al ex ejecutivo de la industria minera Dan Lauriski como
subsecretario de Trabajo para la Salud y la Seguridad en las Minas.
* Has nombrado subsecretaria de Interior a Lynn Scarlett, escéptica
acerca del calentamiento global y contraria a la implantación de normas más
estrictas contra la contaminación del aire.
* Has aprobado el controvertido plan de la secretaria de Interior Gale
Norton para subastar terrenos del litoral orien-tal de Florida a empresas
relacionadas con la industria del gas y el petróleo. Has anunciado tus
planes para permitir prospecciones petrolíferas en el parque nacional
Lewis and Clark de Montana.
* Has amenazado con cerrar la oficina del sida de la Casa Blanca.
* Has decidido prescindir del asesoramiento de la Asociación de Abogados
de Estados Unidos para los nombramientos judiciales federales.
* Has denegado ayuda económica a estudiantes declarados culpables de
faltas menores relacionadas con las drogas (a pesar de que asesinos
confesos pueden seguir optando a esa ayuda económica).
* Has destinado un mero 3 % de la cantidad solicitada por los letrados del
Departamento de Justicia para los con-tinuados litigios de la administración
contra las tabaca-leras.
* Has proseguido con tu recorte de los impuestos, un 43 % del cual
beneficia al 1 % de los estadounidenses más ricos.
* Has firmado un proyecto de ley que dificultará a los americanos pobres
y de clase media declararse en bancarrota, incluso cuando tengan que pagar
facturas médicas elevadas.
* Has nombrado a la enemiga de la discriminación positiva Kay Cole James
como directora de la Oficina de Gestión de Personal.
* Has reducido en 15,7 millones de dólares los programas destinados a la
asistencia de niños maltratados.
* Has propuesto la eliminación del programa Reading is Fundamental («la
lectura es imprescindible», que distribuye libros gratuitos entre los niños
de familias pobres.
* Has impulsado el desarrollo de armas nucleares menores, diseñadas para
atacar objetivos subterráneos, lo que supone una violación del tratado
contra pruebas nucleares.
* Has tratado de revocar normas que protegen 25 millones de hectáreas de
parques naturales de la explotación forestal y de la construcción de
carreteras.
* Has nombrado a John Bolton, contrario a los tratados de no proliferación
armamentística y a la ONU, subsecretario de Estado para el Control de las
Armas y la Seguridad Internacional.
* Has convertido a la ejecutiva de Monsanto Linda Fisher en administradora
adjunta de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente.
* Has nombrado juez federal a Michael McConnell, destacado crítico de la
separación entre Iglesia y Estado.
* Has nombrado juez federal a Terrence Boyle, que se ha opuesto a los
derechos civiles.
* Has cancelado la fecha límite de 2004 para que las empresas automovilísticas
desarrollen prototipos de bajo consumo.
* Has nombrado zar antidroga a John Walters, ferviente detractor de los
programas de rehabilitación de presos drogadictos.
* Has designado subsecretario de Interior a J. Steven Giles, miembro de
los grupos de presión con intereses petrolíferos y carboníferos.
* Has nombrado a Bennett Raley, que pretende revocar la Ley de Especies en
Peligro de Extinción, subsecretario de Interior para el Agua y la
Investigación Científica.
* Has pretendido que se desestime una querella presenta-da en Estados
Unidos contra Japón por parte de mujeres asiáticas forzadas a trabajar
como esclavas sexuales durante la Segunda Guerra Mundial.
* Has nombrado procurador general del Estado a Ted Olson, tu principal
abogado en la debacle electoral de Florida.
* Has propuesto la simplificación del trámite de permisos para construir
refinerías y presas nucleares e hidroeléctricas, lo que implica la
reducción de las normas de protección del medio ambiente.
* Has propuesto la venta de áreas protegidas en Alaska que cuentan con
reservas de petróleo y gas.
¡Caray! Qué pedazo de lista, ¿no? ¿De dónde sacas tanta energía?
(Son las siestas, ¿a que sí?)
Naturalmente, muchas de estas medidas han recibido el beneplácito de los
demócratas, a quienes más adelante les dedico unas líneas.
Pero ahora mismo lo que me ocupa y preocupa eres tú. Trata de recordar:
¿cuál fue tu primera disposición como «pre-sidente»? Antes de subir
al coche para dar el tradicional paseo por la avenida Pennsylvania en tu
desfile inaugural, insististe en que alguien desatornillase la matrícula
de la limusina, pues en ella se podía leer el lema «Apoya a Washington
D. C. como estado federal». ¿Qué te pasa? ¡Es el día más importante
de tu vida y te picas por una matrícula! Relájate, fiera.
En todo caso, sospecho que me empecé a preocupar por ti mucho antes de
aquel día. Durante tu campaña, salieron a la luz una serie de
inquietantes revelaciones relativas a tu comportamiento. Finalmente, se
diluyeron, pero yo sigo algo inseguro respecto a tu capacidad para
ejecutar debidamente tu trabajo. No lo tomes como moralina -para eso ya
está Cheney-; no se trata más que de una sincera muestra de interés por
parte de un buen amigo de la familia.
Extractos del libro
"Estupidos hombres blancos"
«ESTUPIDOS HOMBRES BLANCOS» Triunfador. A
los 18 años fue nombrado director
de su escuela. A los 22 fundó el respetado diario «The Flint Voice». En
1989 dirigió su primera película y en 2002, con 49 años, «Bowling for
Columbine», Oscar a la mejor película documental.
Quizá lo peor de tener a un presidente que nadie eligió es que,
cuando se
avecina una crisis nacional, debemos preguntarnos a qué intereses sirve.
Dado que no gobierna por voluntad del pueblo sino por robo electoral, ¿no
resulta más seguro suponer que el pueblo no se halla entre las
prioridades
del presidente George W. Bush? A las 8.45 de la mañana del 11 de
septiembre
de 2001, Estados Unidos sufrió el peor ataque de su historia en su propio
suelo por parte de enemigos extranjeros. Visto que los detalles de lo que
sucedió ya son tan conocidos como los del 7 de diciembre de 1941 y los
del
11 de septiembre de 1939, no me voy a extender sobre el número de aviones
utilizados, la cantidad de víctimas mortales o las múltiples llamadas
telefónicas de adiós por parte de seres queridos que viajaban en los
aviones que los terroristas suicidas estrellaron en el World Trade Center
y
en el Pentágono.
Lo que sí desearía hacer, ahora que me acerco al final de este libro, es
formular una serie de puntillosas preguntas a nuestro Comandante en Jefe,
quien, por haber sido designado por los amigos de papá en el Tribunal
Supremo, piensa que no tiene que responder a nada. Aquel día murieron
3.000
personas y hay algo en dicha tragedia que a mí y a un montón de gente más
no nos acaba de cuadrar.
Así que, señor Bush, ¿podría aclararme estas cuestiones?:
1. ¿Es verdad que la familia Bin Laden ha estado suministrando
fondos a la
familia Bush durante más de 20 años? Según el New York Times, su
primera
empresa petrolera (Arbusto, fundada en 1979) fue parcialmente financiada
por los Bin Laden. El clan saudí invirtió en el Grupo Carlyle, la
empresa
de George padre que tiene vínculos muy importantes con la industria de
defensa de Estados Unidos. Creo que una coincidencia tan extraordinaria
merece una explicación.
2. Usted dice que Osama bin Laden fue el cerebro de los atentados
del 11 de
septiembre. Sin embargo, hay noticias de que, por entonces, este maleante
estaba en tratamiento de diálisis a causa de una insuficiencia renal. ¿Nos
está usted diciendo que un hombre conectado a una máquina de diálisis
en
una cueva de Afganistán supervisó toda la operación?
3. En 1997, cuando usted era gobernador del Estado, la BBC emitió
un
reportaje sobre los líderes talibanes de Afganistán que volaron a
Houston,
Texas, para reunirse con ejecutivos de la petrolera Unocal con el fin de
discutir la construcción de un gaseoducto en Afganistán. Uno de los
informes de viabilidad del proyecto fue encargado a Enron, la compañía
que
más dinero donó a sus campañas para gobernador y presidente.
Halliburton
fue una de las empresas designadas para construirlo. Por entonces, el
presidente de la empresa era Dick Cheney, actual vicepresidente de Estados
Unidos. ¿Por qué acogió el Estado de Texas a estos representantes de un
gobierno terrorista? ¿Qué pasó con el acuerdo para construir el
gasoducto?
4. Según el Times de Londres, en los días y semanas que siguieron
al 11 de
septiembre, usted permitió que un avión privado saudí sobrevolara
Estados
Unidos para recoger y sacar del país a una docena de miembros de la
familia
Bin Laden. No se llevaron a cabo interrogatorios policiales ni del FBI,
como tampoco se convocó a un gran jurado para determinar si estos
parientes
pudieran poseer información valiosa. Por el contrario, mientras el resto
del país tenía que quedarse en tierra y el caos se apoderaba de la nación,
usted encontró tiempo para asegurarse de que los Bin Laden estuvieran a
salvo. ¿Nos puede explicar a qué viene esa premura? ¿Por qué
recibieron los
saudís y los Bin Laden este trato de favor?
5. Al menos 15 de los 19 secuestradores procedían de Arabia Saudí.Pero
usted bombardeó Afganistán. ¿Fue un error de puntería? ¿O resultaba
algo
aventurado ir a por un país que suministra el 25% de nuestra gasolina y
que
alberga a tantos socios de papá? Sólo trato de conocer el verdadero
valor
de las 3.000 vidas perdidas.¿A cuántos metros cúbicos de gas natural
equivalen?
6. Tan pronto como acabó su campaña para tomar el control de
Afganistán,
usted instaló a un antiguo asesor de una petrolera como jefe del gobierno
interino. Luego, colocó a un ex consejero de Unocal como nuevo embajador
en
el país y, al cabo de pocos meses, se firmó el acuerdo para construir el
gasoducto antes mencionado. Ahora que ya tiene lo que quería, ¿pueden
regresar las tropas?
Hay que formular estas preguntas a George W. Bush, pero, ¿quién
lo hará?
¿Quién exigirá las respuestas? ¿La prensa perezosa y complaciente que
pertenece a unos pocos millonarios que contribuyeron a la campaña de Bush?
¿O el supuesto partido de la oposición, que pasa el rato tratando de
emular
a los republicanos y que está financiado por los mismos millonarios? ¿Qué
esperanza puede haber para nosotros si no somos capaces de formular estas
preguntas elementales? Con el fin de disimular el olor a gato encerrado,
la
Administración Bush se ha servido alegremente de los ataques del 11 de
septiembre como pretexto para empezar a trocear nuestra constitución y
eliminar nuestras libertades civiles. No hay mejor momento para hacerlo:
el
pueblo vive bajo un estado de terror y nadie está seguro de dónde vendrá
el
próximo ataque.
[...] George Orwell acertó con 1984. Casi todos recordamos al Gran
Hermano,
pero hoy día resulta mucho más relevante la coincidencia de que el líder
se
vea obligado a costear una guerra permanente.Necesita que los ciudadanos
vivan en estado de constante temor hacia el enemigo con el fin de que le
concedan todo el poder que desea: como la gente quiere sobrevivir,
renuncia
de buena gana a sus libertades. Naturalmente, el único modo de conseguir
esto es convenciendo al pueblo de que el enemigo está en todas partes y
de
que su amenaza es inminente.
Funcionó en la novela y funciona hoy. Lo único que detendrá esta dinámica
es el rechazo tajante a las mentiras que nos cuentan.No es momento de
abandonar. No debemos olvidar que somos más que ellos. Siempre hemos
tenido
el poder y así seguirá siendo, pero hay que echar mano de él sin temor.
BUSH, ERES UN INCULTO
[...] Me gustaría formularte tres espinosas preguntas, y desearía que
respondieses con franqueza. George, ¿eres capaz de leer y escribir como
un
adulto? A mí y a muchos otros nos parece que el tuyo es, tristemente, un
caso de analfabetismo funcional.No es nada de lo que debas avergonzarte,
pues estás bien acompañado (no hay más que contar las erratas de este
libro). Millones de americanos tienen un nivel de alfabetización de
cuarto
de primaria. No es de extrañar que dijeses aquello de «que ningún niño
se
quede atrás»; ya sabías de qué iba. Pero déjame preguntarte esto: si
te
cuesta entender los complejos informes que recibes en calidad de líder
del
mundo cuasilibre, ¿cómo podemos llegar a confiarte nuestros secretos
militares?
Todos los indicios de analfabetismo son evidentes, y nadie te ha
desautorizado por ello. Nos ofreciste la primera prueba cuando se te
preguntó por tu libro de la infancia preferido. La oruga hambrienta,
respondiste. Desgraciadamente, ese libro no se publicó hasta un año
después
de que te licenciaras.[...]
Durante la campaña, cuando te pidieron que nombraras los libros que
estabas
leyendo en aquel momento, respondiste valerosamente, pero ante las
preguntas sobre sus contenidos no supiste qué decir.No me sorprende que
tus
asesores te prohibieran participar en nuevas ruedas de prensa a dos meses
del final de campaña. Tenían miedo de las preguntas..., pero les
acojonaban
tus respuestas.
Una cosa está clara: tu sintaxis es abstrusa hasta el punto de hacer
incomprensible el discurso. Al principio, el modo en que mutilabas
palabras
y frases resultaba simpático, casi encantador.Sin embargo, ha cobrado
tintes alarmantes con el tiempo. Así, un buen día, en una entrevista te
cargaste décadas de política exterior americana en Taiwan al decir que
estábamos dispuestos a hacer «lo que fuera» para defender la isla y
sugerir
incluso que quizá mandaríamos unas tropas. Por Dios, George, el mundo
enteró se puso en alerta roja.[...]
Tus asistentes han declarado que no lees sus informes y que les pides que
lo hagan por ti. Como primera dama, tu madre colaboró activamente con los
programas de alfabetización.
¿Cabe pensar que conocía bien la dificultad de educar a un niño que no
sabía leer?
No lo tomes como algo personal. Quizá se trate de una discapacidad.No hay
que avergonzarse por ello. Además, yo también creo que un disléxico
puede
ser presidente de Estados Unidos. Albert Einstein era disléxico, y también
lo es el humorista de la CBS Jay Leno (caray, Leno y Einstein en una misma
oración: ¿ves cómo el lenguaje puede resultar divertido?).[...]
¿ERES UN ALCOHOLICO?
En caso afirmativo, ¿cómo afecta esa condición a tus funciones como
Comandante en Jefe? Tampoco aquí pretendo señalar con el dedo,
avergonzar
ni faltar al respeto a nadie. El alcoholismo es un problema grave; afecta
a
millones de ciudadanos americanos, gente a la que conocemos y queremos.
Muchas de esas personas logran superar su enfermedad y llevar vidas
normales. Los alcohólicos pueden ser -y han sido- presidentes de Estados
Unidos.
Admiro sinceramente a cualquiera que consiga vencer una adicción de este
género. Tú has reconocido que no puedes controlar el alcohol y que no
has
probado una gota desde que cumpliste 40 años. Felicidades.
También nos has dicho que solías «beber demasiado» y que, finalmente,
te
diste cuenta de que «el alcohol empezaba a mermar mis energías y podía
llegar a enturbiar mi afecto por otras personas». He aquí la definición
de
un alcohólico.
Esto no te descalifica para ser presidente, pero requiere que respondas a
algunas preguntas, especialmente después de pasar años ocultando el
hecho
de que en 1976 te detuvieron por conducir bebido.
¿Por qué no empleas la palabra alcohólico? Después de todo, ése es el
primer paso hacia la rehabilitación. ¿Qué medidas preventivas has
tomado
para no descarriarte? Ser presidente de Estados Unidos es uno de los
trabajos más estresantes del mundo. ¿Qué has hecho para garantizar que
podrás resistir la presión y la ansiedad que conlleva ser el hombre más
poderoso del mundo?
¿Cómo podemos saber que no echarás mano de la botella cuando tengas que
enfrentarte a una crisis seria? [...]
El día en que tu detención se hizo pública, poco antes de las
elecciones,
daba pena verte fanfarronear risueño mientras tratabas de achacar tu acción
irresponsable al «error juvenil» de haber estado tomando unas cervezas
con
los amigotes.
Me entristecí al pensar en las familias del medio millón de personas que
han muerto bajo las ruedas de borrachos como tú desde que viviste aquella
aventurilla. Gracias a Dios que sólo seguiste bebiendo durante algunos años
más después de «haber aprendido la lección». También pienso en lo
mucho que
habrás hecho sufrir a tu esposa, Laura. Bien sabe ella lo peligroso que
puede ser ponerse al volante. A los 17 años mató a una amiga del
instituto
al pasarse un stop y atropellarla. Confío en que buscarás su orientación
tan pronto como te sientas abrumado por el trabajo (hagas lo que hagas, no
le pidas consejo a Dick Cheney: ha sido arrestado en dos ocasiones por
conducir borracho). [...]
¿ERES UN DELINCUENTE?
[...] George, sabemos que te han arrestado tres veces y yo no conozco a
nadie, aparte de algunos amigotes pacifistas, que haya estado en comisaría
en tres ocasiones. Además de por conducir bajo los efectos del alcohol,
te
han detenido por robar una guirnalda navideña con otros compañeros de tu
hermandad universitaria para gastar una broma. ¿De qué va todo eso? Tu
tercer arresto se debió a una conducta inadecuada durante un partido de
fútbol americano.Esto es lo que, de verdad, no entiendo. ¡No hay nadie
que
no se comporte de manera inapropiada en un partido de fútbol americano!
He
asistido a muchos y me han derramado encima más de una cerveza, pero
hasta
hoy no he visto que detengan a nadie. Para hacerse notar entre una turba
de
hinchas mamados, hay que aplicarse al máximo.
George, tengo una teoría sobre cómo y por qué te está sucediendo todo
esto.
En lugar de ganarte la presidencia, te la regalaron.Así es como has
conseguido todo en la vida. Dinero y apellido te han abierto todas las
puertas. Sin esfuerzo, trabajo, inteligencia ni ingenio, se te ha legado
una existencia privilegiada.
En seguida aprendiste que todo lo que tiene que hacer alguien como tú en
Estados Unidos es presentarse. Te admitieron en un exclusivo internado de
Nueva Inglaterra por el simple hecho de apellidarte Bush. No tenías que
ganarte el puesto: te lo compraron.
Cuando ingresaste en Yale, aprendiste que podías pasarles la mano por la
cara a estudiantes con mayores méritos que habían hincado los codos
durante
10 años para que los aceptasen en esa universidad. No lo olvides: eres un
Bush. Entraste en la Facultad de Empresariales de Harvard del mismo modo.
Después de cuatro años erráticos en Yale, ocupaste la plaza que le
pertenecía a otro.
Entonces, nos quisiste hacer creer que habías hecho el servicio militar
en
la Guardia Nacional Aérea de Texas. Lo que no dijiste fue que un día te
escabulliste y ya no te reincorporaste a tu unidad: un año y medio de
ausencia, según el Boston Globe. No cumpliste con tus obligaciones
militares porque tu nombre es Bush.
Tras varios años perdidos que no aparecen en tu biografía oficial, tu
padre
y otros miembros de la familia te regalaron un trabajo tras otro. Por más
empresas que arruinabas, siempre había otra esperándote. Por fin,
acabaste
como socio propietario de un gran equipo de béisbol -otro obsequio- a
pesar
de que sólo aportaste una centésima parte del dinero. [...]
En resumen: has sido un borracho, un ladrón, posiblemente un delincuente,
un desertor impune y un llorica. El veredicto quizá te parezca cruel,
pero
es que el amor puede ser despiadado.
Y por amor de todo lo que es sagrado y decente, chico, te animo a que
presentes tu dimisión inmediatamente y restituyas el buen nombre de tu
familia todopoderosa. Haz que todos aquellos que aún creemos que existe
una
pizca de decencia en el clan, nos sintamos orgullosos al comprobar que un
Bush con sentido común es mejor que un Bush común y consentido.
«Estúpidos hombres blancos», del cineasta y escritor Michael Moore,
sale a
la venta el próximo miércoles, publicado por Ediciones B.
ASI ES ESTADOS UNIDOS
RACISMO
..... Probablemente usted crea que los negros lo tienen mejor que antes.
[...] Pues bien, según un estudio llevado a cabo por los economistas
Richard Vedder, Lowell Gallaway y David C. Clingaman, los ingresos medios
de un negro americano están un 61% por debajo de los de un blanco. Se
trata
de la misma diferencia que en 1880 ....
ANALFABETISMO
..... Hay 40 millones de estadounidenses con un nivel de lectura de
tercero
de primaria: se trata de analfabetos funcionales.¿Cómo conozco el dato?
Lo
leí. Y ahora lo ha leído usted. [...] También he leído que sólo el 11
% de
los americanos se molesta en leer el periódico, más allá de las tiras
humorísticas o de la sección de coches de segunda mano. Vivir en un país
donde hay 44 millones de personas que no saben leer, y otros 200 millones
que saben pero normalmente no lo hacen, resulta aterrador. [...] Por eso
los extranjeros no se sorprendieron de que los americanos, que suelen
regodearse en su estupidez, «eligieran» a un presidente que raramente
lee
nada -ni siquiera los informes que se le entregan- y piensa que Africa es
un país en lugar de un continente. El líder idiota de un país idiota
.....
EDUCACION SIN PROFESORES
..... Hay tal escasez de profesores a escala nacional que algunas ciudades
se han visto obligadas a reclutarlos en el extranjero.Recientemente,
Chicago contrató a varios profesores provenientes de 28 países,
incluidos
China, Francia y Hungría. [...] Lo más gordo es que 163 escuelas de
Nueva
York abrieron el curso escolar 2000-2001 sin contar con un director. Lo
que
oyen: escuelas sin una persona al cargo ...
MACHISMO
..... Más de 80 años después de que las mujeres obtuviesen el derecho a
voto -y a pesar del auge del movimiento feminista-, seguimos así: Ni una
sola mujer ha sido nombrada candidata por ninguno de los dos grandes
partidos a la presidencia o vicepresidencia en 20 de las 21 elecciones
celebradas desde 1920. Actualmente, sólo cinco estados están gobernados
por
mujeres. Las mujeres ocupan únicamente el 13 % de los escaños en el
Congreso. Unas 496 de las 500 principales empresas americanas están
gestionadas por hombres ...
ARMAMENTO
..... Los 250.000 millones de dólares que el Pentágono planea gastar
para
construir 2.800 nuevos cazas de ataque conjunto sobrarían para pagar la
matrícula de todos los estudiantes universitarios del país. El
incremento
del presupuesto propuesto por el Pentágono para los próximos cinco años
es
de 1,6 billones (con be) de dólares.La cantidad calculada por la
administración que haría falta para mejorar y modernizar todas las
escuelas
del país es de 112.000 millones ...
PENA DE MUERTE
..... Desde 1973, 95 presos del corredor de la muerte han sido
completamente absueltos por los tribunales [...]. Un asombroso estudio
reciente sobre la pena de muerte que contemplaba 4.578 casos a lo largo de
un período de 23 años (1973-1995) concluía que los tribunales hallaron
errores serios y subsanables en 7 de cada 10 penas capitales que fueron
revisadas durante el período.En el 85 % de los estados con pena de
muerte,
el índice de error era del 60 % o más ...
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