punksunidos.com.ar

 » ir a página principal . salud, química y libertad

. archivo  

Cactus narcóticos y alucinógenos del Nuevo Mundo
Por Michael S. Smith
MSSCacti@aol.com


Esta lista de plantas comprende muchos de los géneros y especies de cactus que son considerados narcóticos, alucinógenos, medicinales, o que son considerados como tipos de peyote por numerosas tribus y gente de México. Aunque unas 30 especies de cactus son conocidas como peyotes, no todas tienen un registro histórico de haber sido usadas como narcóticos o alucinógenos. Algunas fueron nombradas como peyotes, mientras que otras solo tienen usos medicinales.  He incluido también 16 especies de peyote no cactáceos y otras especies que son conocidas por su uso como narcóticos, alucinógenos o medicinas, pero a las que no se las conoce como peyotes.

Aunque la Lophophora williamsii es el cactus que más se asocia con el nombre de peyote, muchos otros llevan éste u otros títulos similares.  Esto pudiera ser debido a sus propiedades embriagantes, o por su uso en combinación o sustitución de la Lophophora williamsii.  El nombrarlas así pudiera deberse simplemente a tener algún parecido en su aspecto con la L.williamsii, como el Astrophytum asterias, aunque sobre este cactus dice Schultes que es  "o bien narcótico o medicinal" (Schultes, 1937).  Pero en muchos casos el parecido no es tan aparente, como en muchos casos de Ariocarpus y Mammillarias conocidos como peyotes.  Se podrían hacer conjeturas pensando que solo el parecido con la L. williamsii dictaba que un cactus fuera nombrado como peyote, pero es más probable que fuera el motivo de tener efectos comunes como ser narcóticos, alucinógenos o medicinales.  El hecho de que algunos de estos cactus tuvieran cierto parecido con la L. williamsii (como la Obregonia denegrii, Strombocactus disciformis y Turbinicarpus pseudomacrochele) hace muy probable que los indios, bien por accidente o intencionadamente, experimentaran con ellos. Debido al hecho de que la L. williamsii es conocida comúnmente como una panacea medicinal, parece probable que algunas de estas otras especies fueran bautizadas como peyote no por sus propiedades alucinógenas, sino más bien por su efectividad como agentes medicinales.

Muchas de estas especies son portadoras de los poderosos alcaloides Tetrahydroisoquinolina y Phenethylamina, pero sería erróneo pensar que esos efectos psicológicos pudieran disimular los de la L. williamsii, una especie que contiene unos 60 alcaloides diferentes.  L. williamsii es también la única especie analizada químicamente, junto a muchos Trichocereus, cuyo mayor alcaloide psicoactivo es la mescalina.  Con la excepción del Aztekium ritterii, Lophophora diffusa y Pelecyphora aselliformis, los cuales contienen pequeñas dosis de mescalina, ninguna otra especie de peyote contiene mescalina (Shulgin & Starha, en comunicaciones personales). Lo que tiene que ser tomado en cuenta son los posibles efectos psicológicos de esos varios alcaloides en el uso mágico-religioso de esos cactus en el chamanismo tradicional.

Los practicantes del Chamanismo son reconocidos por emplear numerosos métodos para alterar su estado de consciencia que podrían emplear en conjunción con la ingestión de esos cactus, alterando por consiguiente el conjunto e la experiencia psicológica producida por los propios alcaloides.

Desafortunadamente, la gente más asociada al uso de las diferentes especies de peyote, los Tarahumara de México, están desapareciendo rápidamente antes de que se puedan desarrollar estudios etnológicos y etnobotánicos.  Una cosa que queda indocumentada es cómo se seleccionaban esas especies, su preparación y la cantidad a usar.

Esto convierte a cualquier futuro uso de estos cactus en un asunto arriesgado, que no debe ser infravalorado.  Los poderes inertes de estas especies continuarán siendo desconocidos hasta que modernos experimentadores empiecen la investigación de nuevo, pero esta vez sin la experiencia de incontables milenios.

Referencias

1) Anderson, Edward F. Peyote: The Divine Cactus. The University of Arizona Press, 1996.
2) Bruhn, Jan G., and Bruhn, Catarina. Alkaloids and Ethnobotany of Mexican Peyote Cacti and Related Species. Economic Botany 27: 241-251, 1973.
3) Ott, Jonathan. Pharmacotheon. Natural Products Co., 1993.
4) Schaefer, Stacy B. and Furst, Peter T. The People of the Peyote: Huichol Indian History, Religion, and Survival. University of New Mexico Press, 1996.
5) Schultes, Richard Evans, and Hofmann, Albert. The Botany and Chemistry of Hallucinogens. Charles C. Thomas Publisher, 1973.
6) Schultes, Richard Evans. Peyote (Lophophora williamsii) and Plants Confused With It. Botanical Museum Leaflets, Vol. 5, No. 5. Harvard University, 1937.
7) Schultes, Richard Evans. Peyote and Plants used in the Peyote Ceremony. Botanical Museum Leaflets, Vol. 4, No. 8. Harvard University, 1947.
8) Schultes, Richard Evans and Hofmann, Albert. Plants of the Gods. Healing Arts Press, 1992.

Agradecimientos

Quisiera agradecer a Alexander Shulgin, el autor de "PIHKAL (Las Phenethylaminas que he conocido y amado): Una Historia de Amor Químico," por su generosidad permitiéndome el acceso a su todavía sin publicar "Cactus Species Tabulation - Dec. 1995" que lista los alcaloides de los cactus y sus referencias de publicación. También quiero darle las gracias al Dr. Roman Starha de la Universidad de Ostrava por permitirme revisar su propia tabulación de cactus y sus alcaloides. Su ayuda ha sido invalorable, ahorrándome muchas horas de investigación en bibliotecas. Y sin duda, su lista de alcaloides servirá como un medio para evaluar si muchas de esas especies son o no, de hecho, medicinas sagradas.

cactus narcótics mescalina