Liliana Felipe ¡Bienvenid@ a Córdoba Liliana!
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Las histéricas somos lo máximo... las histéricas somos lo máximo... extraviadas, voyeristas, seductoras compulsivas, finas divas arrojadas al diván de Freud.. y de Lacan. ¡Ay, Segismundo, cuanta vanidad! Infantiloide malsano, el orgasmo clitoriano. ¡Ay, Segismundo, cuanta vaginalidad! El orgasmo clitoriano, se te escapa de la mano. ¡Ay, Segismundo! De tan macho, ya no encajas. No me digas que el placer es pura paja. Por lo demás, correspondo a tus teorías: estoy llena de manías, sueños, fobias y obsesiones; sólo tu envidia del pene y el diván de tus eunucos administra mis pulsiones compulsivas. ¡Cómo me duele este mundo, Segismundo! La parálisis, la envidia, la neurosis nos gobierna... ¡Cómo me duelen los pobres, cómo jode la miseria! Ora sí que lo de menos es la histeria. Las histéricas somos lo máximo... las histéricas somos lo máximo... solidarias, fabulosas, planetarias, amorosas, superegos moderados, cunnilingus para todas a placer. ¡Ay, Segismundo, cuanta vanidad! Infantiloide malsano, el orgasmo clitoriano. ¡Ay, Segismundo, cuánta vaginalidad! El orgasmo clitoriano, se te escapa de la mano. ¡Ay, Segismundo! De tan macho, ya no sé si poner punto final o...ponerle “punto G”.
MUJER
INCONVENIENTE
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| Liliana
y Jesusa Contraen Nupcias (y descontraen) El 14 de febrero del 2001, en la Ciudad de México, docenas de parejas gay y cientos de testigos se reunieron en el espacio público frente a Bellas Artes para celebrar una boda colectiva. A la misma vez, en el Café Bar El Hábito, "Las Patronas" se preparaban para unirse en su propio sagrado matrimonio... » Jesusa y Liliana, entrevista con Marléne Ramirez Cancio y Clara Crosby » Texto de la boda |
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Entrevista
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Marlène: ¿Dónde se conocieron?
Jesusa: En México.
Liliana: Yo fui a ver una obra de teatro donde trabajaba Jesu.
Jesusa: Y yo desde el escenario la vi y dije "Ahí está mi destino".
Marlène: O sea que puedo creer en eso.
Jesusa: Sí, puedes creer en el amor a primera vista. [...] La vi y ella en el público y corrí al final de la función. Casi siempre es al revés, casi siempre el público viene a ver a los actores. En este caso fue exactamente lo opuesto, yo corrí a verla, porque de verdad la vi desde el escenario y dije, "Yo voy a morir con ella". [...] Después de ese encuentro tardamos un año en volvernos a encontrar porque no fue más que yo llegué y le dije "¿cómo te llamas?" y me dijo "Liliana, soy argentina" y adiós. Un año después nos volvimos a encontrar por casualidad en una escuela de teatro donde Lili fue de visita, y ahí ya nos encontramos y luego nunca más nos separamos y al año de eso abrimos nuestro primer espectáculo juntas.
Marlène: ¿Y su relación era pública? ¿Cómo era estar dos mujeres juntas en esa época? ¿Cómo era el ambiente?
Liliana: Siempre fue público. No me importa cuál era el ambiente ni siquiera. Yo creo que esa ha sido una actitud nuestra que ha parado el ambiente sea cual sea. Digamos, ante nuestros amigos, era de una gran felicidad que estuviéramos juntas porque estábamos muy contentas. Ante mis papás también era de mucha felicidad porque estábamos muy contentas. Entonces el ambiente pues, a saber, la gente que estudie un poquito. No es nada extraño.
Jesusa: Y es impresionante, yo te diría que el primer año que hicimos cabaret juntas recibíamos más agresión porque Liliana era argentina. Más xenofobia que homofobia. Era más la agresión que llegaba por ese lado. No mucha, pero había cierta gente que de pronto en el público le gritaba, porque en el cabaret se da mucho más la integración con el público, le decían "¡argentina!". Y yo entonces me paraba y me subía a la mesa del tipo, y le decía "a ver, repítelo frente a nosotros" y lo encarábamos muy directamente. Y yo no recuerdo ningún tipo de agresión a nivel de homofobia.
Liliana: Yo tampoco.
Clara: ¿Qué relación tienen con el closet en lo profesional?
Liliana: Nunca existió el closet. Nunca jamás. Bueno, salvo que estemos en la Secretaría de Gobernación y eso, no nos estamos dando de besos, pero no sé, me parece que como que no existió.
Clara: ¿Y lo de casarse? Es un gran paso hacer eso públicamente. ¿Y cómo se siente poner lo personal tan públicamente?
Jesusa: El matrimonio que hicimos es un performance. Es evidente que nuestra relación ha sido siempre tan pública que casarnos era un acto nada más de cumplir moralmente con la religión católica porque nos sentíamos en pecado. (Risas) Y verdad que el acto mismo creo que ha sido una cosa --para mí al menos-- muy importante, que es: la preservación del territorio íntimo, de la intimidad. Siendo nosotras gente pública, cómo se preserva la intimidad. Y yo creo que es muy sencillo, o sea, sencillamente, nadie puede pasar la línea de tu intimidad. Ni ella la de la mía ni yo la de ella. La intimidad es la intimidad y es sagrada y es intocable. Cuando nosotras hacemos un matrimonio como el que hicimos, hace unos meses, es exactamente para reírnos de toda la parafernalia que hace la institución católica, la iglesia católica, todo ese rito completamente hueco que legaliza el afecto. Cuando en realidad lo único que están firmando son sus bienes y quién se va a repartir el dinero a la mera hora, y quedando bien con una sociedad que te va a dar más facilidades bancarias de seguros, de herencias. Y que, bueno, estamos peleando, y lo hicimos por eso, se está peleando por una nueva ley en México que se llama Sociedad en Convivencia. Que es que tú decides si has convivido con un hombre, una mujer, un perro, tu abuelita o tu vecina, tú decides a quién le dejas tus bienes. Especialmente con el asunto del SIDA, ha venido a ser brutal que las parejas: cuando alguien muere de SIDA, la familia despoja a la pareja, no sólo de todos los bienes, sino que incluso de la posibilidad de ver morir a su pareja o de acompañarla a morir. Eso se ha convertido en el mundo en un problema muy grave, en todos los países donde no tenemos esa alternativa de que legalmente se reconozca tu decisión sobre con quién compartes tu vida. Entonces, el matrimonio que hicimos fue el día en que se estaba peleando esa ley en la Asamblea de Representantes en México. Hubo una gran cantidad de parejas que se casaron en la calle enfrente al Palacio de Bellas Artes, de parejas homosexuales, y nosotras queríamos dejar una imagen, algo visible, algo que en un segundo pudieras enterarte de qué se trataba. Y como rara vez vemos a dos mujeres vestidas de blanco y de novias—es más fácil ver a dos hombres vestidos de smoking casándose en Holanda que ver a dos mujeres de blanco—porque todo aquello significa justo la pareja sometida del matrimonio católico. Es la mujer la que no toma decisiones, ¿no?, la débil. Entonces era una manera de dejar una imagen, para ese momento, simbólica.
Liliana: Pero yo quería aclarar que también nos divorciamos.
Marlène: ¿Ese mismo día?
Liliana: Sí, el 14 de febrero. De repente abrimos el periódico, y leemos que Marta Sahagún, la vocera de la presidencia, que estaba casada con un señor y tenía 3 hijos va al Vaticano y logra anulación de su matrimonio. Cosa que...
Jesusa: Porque su idea es casarse con Vicente Fox, el nuevo presidente de México.
Liliana: Entonces yo le dije, "Jesu, si esto ocurrió, ¡entonces yo me caso!" Porque no veo cuál es la ley ni cuáles son las razones. "Una notita, chiquita, ¿sí eh?" Y dijimos bueno, pues nos casamos. Y el problema grande fue encontrar trajes de novias para nosotras, ¡porque ven mi tamaño! Todo lo que me ponía se me amorataban los brazos así, o los vestidos que te rentan son de chavas de 16, 18 años, ¡yo tengo 46! ¡Y ya embarnecida y todo aquello!
Jesusa: Y dar ese mal paso a nuestra edad...
Liliana: Claro. Entonces nos mandamos a hacer los anillos, yo tengo los 2 por cierto, porque Jesu no puede...
Jesusa: Yo no uso anillos.
Liliana: Y un amigo genial nos hizo los vestidos de papel. Entonces nos disimuló todas las...
Jesusa: ...las adiposidades correspondientes a la edad. Un amigo que es Humberto Spíndola, que es un gran artista del papel, quizás el más grande artista del papel que hay en México. Nos hizo estos trajes hermosísimos.
Liliana: Divinos. Y Jesu preparó todo un texto de la mano de Voltaire. Voltaire odiaba la iglesia católica, entonces es toda una concepción muy especial. Llamamos a una amiga muy querida que es Claudia Hinojosa, que es como nuestra gurú, que fue la sacerdota, y estuvieron todas las madrinas. Pero firmamos...
Jesusa: ...al final nuestra aportación a la ceremonia fue que todo matrimonio debería ya tener firmado el divorcio, pues para que cuando se acabe el matrimonio, si es que se va a acabar, ya no tengas problemas de arreglar abogados ni de pedir el divorcio. Lo que todavía no hemos logrado es la anulación del Vaticano, porque eso sí lleva más tiempo, pero la estamos...
Liliana: ...pero se la pedimos a Martita. (Risas)
Marlène: ¿Y cómo fue lo de las otras parejas?
Jesusa: Las otras parejas fue todo un movimiento muy importante. Claudia Hinojoso estaba en la cabeza de eso y otras diputadas. Se convocó, fueron 30 parejas de homosexuales que se casaron simbólicamente por lo civil frente al Palacio de las Bellas Artes.
Marlène: ¿Y tenían documentos que firmaban?
Jesusa: Sí. Y creo que esto no tiene otro objetivo, justamente lo último, creo yo, que nosotras quisiéramos, es repetir el ritual y la forma, porque creemos que el matrimonio es definitivamente una institución de sometimiento execrable y abominable, de igual manera que la misa católica es un instrumento de opresión y de estupidización, entonces no creemos en el matrimonio de ninguna manera, ni tampoco en legalizar socialmente tu afecto. Tu afecto es tu afecto íntimo.
Liliana: Te acuerdas, ¿dónde leí yo que las novias van vestidas de blanco como vestían a los toros cuando los sacrificaban?
Jesusa: Eso yo no lo sabía.
Liliana: Sí, sí...
Jesusa: Pero es mucho peor el sacrificio de las esposas que el de los toros. Porque a los toros los matan, a las esposas las violan y las mantienen esclavizadas. Pero a mí la institución del matrimonio me parece inmunda, al igual que la familia y todo eso, todos esos valores, esa ética, esa doble moral católica me da muchísimo miedo y repulsión. Sin embargo, esto era un acto simbólico de apoyo a una ley, a una búsqueda de mayor justicia y libertad y de un ejercicio de la sexualidad sana, como debe de ser, en contra de una tendencia contemporánea —y además peor en México, donde ha ganado la derecha, y donde día con día vamos a ver crecer la ideología conservadora, y otra vez, el camino al encierro, a la idiotización, a la analfabetización, al no ejercicio de las libertades sexuales ni de pensamiento, entonces queríamos empezar el año y este sexenio por lo menos sin pecar, dejando de estar en pecado. (Risas)
Marlène: Ya era hora...
Texto
de la boda
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Oscuro.
Luz y Música (Obertura Candide).
Entra LA SACERDOTA y EL MONAGUILLO (Fuera música)
A) Suena la campanilla
B) Seguidor: entran las novias: JESU del brazo de DOÑA JESU, LILI del
brazo de PAULA. Detrás las DAMA.
C) LAS NOVIAS se hincan. DOÑA JESU y PAULA se sientan junto a las
madrinas que ya están sentadas.
OFERTORIO
LA SACERDOTA (al público):
¡Hola Ana Cristina!, hola Paulina!, Vicente, Rodrigo, Lili y Jesu, Doña Jesu y Paula y todos los fieles asistentes, y leales amigos de esta pareja. En un acto de simplificación mística, ir al grano. Frente a las dificultades actuales que enfrenta la especie humana, quizá la más amenazadora es la explosión demográfica, de ahí que esta ceremonia sea tan tranquilizadora, pues esta unión en definitiva no contribuirá a este crecimiento exponencial, aunque como dice el dicho: ‘Frente a la situación más trágica: peor es casarse’.
(Abre la Biblia y lee)
La Biblia es una obra inverosímil, incoherente, inmoral, a menudo cruel, un libro que no puede ser considerado sagrado más que por un pueblo atrasado y fanático. Si Dios nos ha creado a su imagen y semejanza, bien le hemos pagado con la misma moneda.
(Cierra la Biblia y abre el diccionario de Voltaire)
‘El
matrimonio hace al hombre más virtuoso y más prudente
casad a los soldados y habrá menos desertores: estando ligados a su familia
también están ligados a la Patria. Los guerreros romanos eran casados y
peleaban por sus mujeres y por sus hijos, por eso hicieron esclavos a los hijos
y a las mujeres de otras naciones.
El casamiento es un contrato del que los católicos romanos hicieron un
sacramento, pero el sacramento y el contrato son dos cosas distintas; el
contrato produce efectos civiles, el sacramento efectos espirituales’.
Ésta es palabra de Voltaire, Diccionario Filosófico, Tomo II, ediciones Temas de Hoy SA. Pero en fin, ya que en eso estamos, procedamos sin más a la consagración del sacramento, pues sus efectos espirituales no nos afectan. A fin de cuentas el matrimonio no es otra cosa que una institución de sometimiento y si las dos partes sumisas se quieren someter, pues que se sometan.
Suena
la campanilla.
LA SACERDOTA saca el cáliz y sirve el vino.
Las hostias (manzanas secas)
¿Cuál
es pues la religión que considero preferible?
¿No ser la más sencilla?
¿La que tenga mucha moral y pocos dogmas?
¿La que ayude a la humanidad a ser justa?
¿La que no ordene cosas imposibles, contradictorias?
¿La que no amenace con penas eternas al que tiene sentido común?
¿Aquella que no imponga su credo por medio de verdugos, ni inunde la tierra de
sangre por culpa de dogmas ininteligibles?
¿La que no nos someta a un sumo sacerdote a menudo incestuoso, homicida,
envenenador valiéndose de textos sacros falsificados?
¿La que no enseñe más que la adoración a la justicia, el respeto y la
humanidad?
Tal es la religión que deseamos, aunque no esté vigente en ningún rincón de
la tierra civilizada. Pero ni siquiera ésta quisiéramos que llegara a
imponerse por la fuerza. ¡Basta de 2000 años de vilezas y persecuciones en
nombre de la caridad fraterna! ¡Basta de la santidad homicida! ¡No más víctimas
del fanatismo!
¡Aplastad al infame!, ¡al furor fanático de cualquiera de las religiones dogmáticas:
católicos, protestantes, jansenistas, musulmanes, judos o aztecas! Todos están
amasados con la misma mierda empapada de sangre (disculpad mi lenguaje,
pero la indignación me puede)
¡Basta ya! ¡Aplastemos al infame! Ésta es palabra de Voltaire.
LA SACERDOTA va hacia LAS
NOVIAS
Adoradas
amigas, vosotras habéis organizado este asunto. Debéis cumplir con todos los
pasos que amerita esta ceremonia, a saber.
Primero, ¿tenéis madrinas?
LAS NOVIAS: Sí.
SACERDOTA (leyendo):
La
de lazo: Marcela Rodríguez
La de los vestidos: Humberto Spíndola
La de anillos: Ellen Gavin y Lourdes Portillo
La de arras: Gabriela Rodríguez
La de cojines: Chaneca Maldonado
La de ligas: Eugenia Len
La de zapato: Graciela Mengarelli
y la madrina de varita y cucurucho: Diego Jauregas.
Bien, segundo: ¿tenéis testigos?
LAS NOVIAS:
Todo el público, La Jornada y el Canal 40.
SACERDOTA:
Bien.
¿Hay alguien que tenga algún impedimento para que esta unión se realice?
(Lo que ocurra).
Jesu, ¿aceptas por esposa a Liliana Felipe?
Liliana, ¿aceptas por esposa a Jesusa Rodríguez, más conocida como Jeanne
Moreas?
Entregaos primero las arras en señal de confianza total.
JESU:
Te doy estas arras para que administres el changarro.
LILI:
Qué arras ni qué arras, dame la tarjeta de crédito.
(Le da la tarjeta)
SACERDOTA:
Entregadse las ligas y el zapato y sin comentarios.
Mengarelli entrega el
zapato.
Eugenia y Denise entregan las ligas.
SACERDOTA:
Ponedse las argollas en señal de manierismo.
Lourdes
y Ellen entregan los anillos.
(Jesusa y Liliana se ponen en posición
Fontainebleau)
SACERDOTA:
Ponedles el lazo pa que amarre.
Marcela pone el lazo.
SACERDOTA:
Compartamos ahora las promesas. Liliana Felipe, ¿prometes llevar a Jesusa a comprar helados Chiandoni cada vez que te lo suplique?
LILIANA:
Sí, prometo.
SACERDOTA:
Jesusa Rodríguez, ¿prometes moderar tu verborragia e ir al súper de vez en cuando, antes de que Liliana te lo suplique?
JESUSA:
Si, prometo.
SACERDOTA:
Habiendo aceptado respetar vuestros deseos y conscientes de que amar es hacer feliz a quien amas, podéis daros un beso para la Prensa.
LAS
NOVIAS se besan.
LA SACERDOTA toma un block de pólizas
de cheques
Que esta unión de 20 años continúe para siempre bajo la advertencia de que si
no es mejor cada día, mejor que se acabe. Quede aquí mismo firmada su separación
sin violencia, sin rencor y sin hacerla de tos. Firmad esta póliza de divorcio.
Firmamos JESU, LILI, DOÑA
JESU y PAULA.
Sacerdota:
Las
declaro mujer y mujer.
(Aplausos)
Consomatem est.
Tomad este pedacito de manzana y roladla entre todos vosotros, tomad uno en comunión con esta pareja y reflexionad mientras lo coméis en lo que las demás manzanas están pensando de todos ustedes. Podéis ir en paz en cuanto se libere a los presos políticos, se retire el Ejército y se firmen los Acuerdos de San Andrés. Amén.
Oremos: fieles a la recomendación de Lillian Hellman y siguiendo la divina música de Bernstein, todo ello basado en el Cándido de Voltaire nos atrevemos a decir:
(texto
del Cándido en español)
(entra música)
Marcha Nupcial: FINAL DEL CÁNDIDO DE LEONARD BERNSTEIN.
TEXTO:
Make Our Garden Grow
de Leonard Bernstein
(Basado en Candide de Voltaire)
Youve been a fool and so have I,
But come and be my wife,
And let us try before we die
To make some sense of life.
We're neither pure nor wise nor good;
We'll do the best we know;
We'll build our house, and chop our wood,
And make our garden grow.
I thought the word was sugar cake,
For so our master said
But now Ill teach my hands to bake
Our loaf of daily bread.
Let dreamers dream what worlds they please;
Those Edens cant be found
The sweetest flowers,
the fairest trees,
Are ground in solid ground.
We're neither pure nor wise nor good;
We'll do the best we know;
We'll build our house, and chop our wood,
And make our garden grow.
EN
ESPAÑOL:
He sido una tonta y tú también
pero ven y sé mi esposa
e intentemos antes de morir
darle algún sentido a la vida
No somos puras, ni sabias, ni buenas.
Hacemos lo mejor que sabemos hacer:
construimos nuestra casa,
cortamos nuestra lea,
y hacemos crecer nuestro jardín.
Yo pensaba que el mundo era un pastel de azúcar
por lo que había dicho el maestro;
ahora he enseñado a mis manos a hornear
la masa de nuestro pan de cada día
Dejemos a los soñadores soñar los mundos que les plazcan.
Esos paraísos no se pueden encontrar.
Las flores más dulces, los árboles más fuertes
crecen en tierra firme
No somos puras, ni sabias, ni buenas
hacemos lo mejor que sabemos hacer:
construimos nuestra casa,
cortamos nuestra lea,
y hacemos crecer nuestro jardín.
Salen LAS NOVIAS.
Arroz.
Crónica
de la Boda por
Patricia Vega
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Eran casi las diez de la noche del 14 de febrero cuando Claudia Hinojosa, la sacerdota oficiante, declaró a las felices y níveas contrayentes, Jesusa y Liliana, mujer y mujer:
[Este artículo se publicó originalmente
en el periódico La Jornada / |