Nataraja: Shiva en Danza Cómisca
Por Dr. Subhashiniaryan publicado originalmente
meadev.nic.in
En el arte indio, pintura, escultura y
arquitectura - nada existe por su propia causa; incluso la hoja más pequeña
no está desprovista de contenido espiritual. Lo mismo se aplica a las formas
esculturales de las diosas y dioses hindúes. Cada divinidad es representada
como absorta en actividades con un profundo simbolismo cósmico inherente.
Entre ellas se destaca más la imagen de Shiva Danzando, el Nataraja o Rey de
la Danza. Shiva, según las escrituras, es exponente de la danza y la música,
así como danzarín y músico (Vinadhar) por excelencia. El Natyashastra de
Bharata menciona 108 posiciones de danza y el tandava lakshana, de los
cuales todos figuran en el gopuram en el templo de Chidambaram, al Sur de
India. El tandava no implica la danza de la destrucción, sino simplemente la
danza.

El
simbolismo inherente en esta danza cósmica de Shiva es explicado en la
escuela de filosofía Shaiva Siddhanta. La imagen Nataraja es el poderoso
medio rítmico que desempeña constantemente cinco actividades cósmicas
eternas: creación, preservación, aniquilación, abstracción y bendición. Su
posición involucra las tres entidades perdurables primordiales - Dios, el
alma y la esclavitud - revelando el sendero de Liberación para todas las
almas luchando en la vida.

De
acuerdo con las escrituras Hindúes, Maya (ilusión) hace que malinterpretemos
como permanentes los placeres transitorios del mundo, mientras tan sólo la
comunión espiritual puede despojarle a uno de la ilusión. Se considera al
ego como el más pernicioso de todos los males; sólo É1 mantiene el ego de
todas las almas bajo control, lo cual es simbolizado en el Nataraja
pisoteando la figura del demonio.
Las
imágenes del Nataraja se consiguen en toda India en piedra y bronce. En el
norte, fueron esculpidas en los muros de los templos en relieve desde el
período Gupta en adelante. En el Deccan y Sur de India, las primeras
imágenes existentes del Danzarín Cósmico datan del siglo VI DC, desde el
período Chalukya en adelante. Las obras maestras del arte escultural se ven
en los templos de cuevas excavados en roca en Badami, Ellora, Elephanta y
Bhumara. En el Sur de India, el gran número de íconos de bronce del Nataraja
fue creado por los maestros escultores de las cortes reales de los reyes
Chola en los siglos IX - X. Ellos moldearon una variedad de íconos de bronce
y estatuas de piedra, el Dios danzante de cuatro, seis, ocho o diez brazos,
portando diversas armas.

El
ejemplo más asombroso de un icono de bronce del Nataraja se adora en el
templo de Chidambaram. Una visita allí es una experiencia elevadora. Además
está la obra maestra de la creación escultural Chola, actualmente en un
museo de París; el segundo de los mejores está en el museo de Amsterdam.
Estos íconos del Nataraja encarnan lo sublime, la alegría de vivir, el
éxtasis del movimiento rítmico, el equilibrio perfecto, la gracia
indescriptible, simetría, armonía - implícitos en sus gestos y posturas
refinados y elegantes.

Shiva & La Cannabis
La
adoración de la
Ganja esta vinculada con la adoración a Shiva, uno de los dioses de la
trinidad Hindú asociado a la planta de cannabis. Popularmente se cree que la
planta de hemp era la favorita de Shiva y existe evidencia (recogida por una
comisión investigadora del gobierno de India) de practicas religiosas
conectadas con esta forma de adoración. Hay referencia a utilización de la
planta de parte de fakires, yogis, sanyasis y ascetas de todo tipo; con
mayor insidencia en aquellos que adoran a Shiva.
La
relacion entre el fumar ganja y Shiva esta retratada en la historia de
Samudra Manthan (Batido del oceano, Agitando el oceano) (la mente y la
conciencia humana) para lograr la realización personal (el objetivo).
El miedo y la danza cósmica de shiva
Autoconocimiento y espiritualidad
de
Mind-Surf.net de Karina
Malpika
NOTA: Incluimos
este texto para ilustrar una aplicación
de la idea religiosa de Shiva a la vida práctica espiritual.
"Ora,
Persevera y Labora" (de la Alquimia)
El miedo es lo que
nos separa de Dios. El miedo, el temor, la angustia, la ansiedad & Es el
miedo, lo que nos impide fluir, lo que nos separa de los demás, nos separa
de nuestros sueños, lo que nos corroe la fe y la confianza. El miedo nos
encoge, nos debilita, nos paraliza, nos neurotiza, o nos hace caer en la
negligencia, en el desorden de carácter. El miedo nos destruye la estima y
la falta de estima nos produce inseguridad y miedos. El miedo puede también
venir acompañado de culpa, vergüenza, hostilidad y otros.
¿Pero cómo superar el miedo? La
ley de la entropía, la segunda ley de la termodinámica, nos habla de como se
mueve la energía, nos explica una tendencia a la degradación de esta. Es
decir, el calor, por ejemplo va hacia el enfriamiento. La materia va
naturalmente hacia un mayor grado de desorden, degradación o entropía.
Necesitamos hacer un esfuerzo para trascender, para crecer. No crecemos
naturalmente, sino con trabajo. Es revelador que podemos sortear la ley de
la entropía. Es también revelador, que ese trabajo puede ser feliz y
armonioso y no necesariamente de lucha, de pelea, o dolor. Con el desarrollo
del carácter podríamos hacer las cosas bien y aprender a hacerlas con un
manejo del estrés, de la ansiedad de los miedos. Para ello hay que
vigilarse, estar conscientes de cuando nos aparece el miedo. Asegurarnos de
que respondemos a la realidad y no a nuestro niño asustado. Nuestro
obstáculo, el miedo hay que validarlo, explorarlo, utilizarlo como nuestro
aliado, utilizarlo para poner límites, explorar que trata de decirnos,
hacerlo nuestro consejero, integrarlo, hacerlo mi espia, mi investigador, mi
conciencia. Es el no enfrentarlo, el no validarlo, lo que le otorga poder.
Lo que no integramos nos divide y nos separa. Ese miedo puede ser una parte
nuestra no atendida, quizás hace muchos, muchos años. La manera de liberarlo
es bajar hasta el calabozo donde lo tenemos arrinconado y abandonado y
atenderlo y liberarlo. Somos libres en la medida que liberamos a nuestros
prisioneros que tenemos en nuestros calabozos interiores. Requiere
descifrarnos, expresarnos, abrirnos, exponernos y descubrirnos. Tocar la
yaga para sanar. La libertad se gana desde dentro hacia afuera. ¿Cómo
aceptar que si algo te sale mal no es que no sirvas, sino que estas
aprendiendo?. ?Como eliminas la neura de la compulsión de que las cosas te
tienen que salir perfectas y como por otro lado no caes en la negligencia,
en el desorden de carácter.? ¿Cómo enfrentarte a la realidad abierto, vacío,
aunque con un criterio, para entregarte a ella y que ella moldee tu
intención? Es un arte de ser industrioso y soltar.
Con frecuencia, el miedo se
manifiesta como que queremos tener control, no queremos enfrentar la
incertidumbre, queremos tenerlo planificado y los resultados predecibles. No
estamos dispuestos a enfrentar la incertidumbre, cuando esta es ley del
universo, como nos dice el principio de la incertidumbre de la física
cuántica. Este principio también llamado de la indeterminación, nos dice
que precisamente el intento de observar hace que lo observado altere su
posición de manera impredecible.
Reflexionemos, un milagro es
encontrar resultados que no esperábamos. Al querer tener completo control
perdemos la magia que nos brinda este universo. Tener fe es estar conectado
con Dios, confiar, saber que somos guiados por Dios y que para estar con él,
para aprender a estar con él tenemos que pasar por un proceso que implica
disciplina, acción, responsabilidad, proactividad, estar alineados, ser
consecuentes. Aprender a manejar nuestros miedos es parte del proceso de
lograr armonía. Nos ayuda el orar, confiar e integrar. Con una intención
trabajada y no completamente determinada podemos enfrentar a la realidad
con nuestra experiencia y sabiduría, y podemos ir creando y dando forma a
nuestra intención. Otro principio importante es saber que podemos pedir
ayuda a otros. Saber pedir ayuda es también un arte, requiere exponer tu
vulnerabilidad, a veces. Requiere humildad. La fe requiere también desapego.
Se pone la intención, se trabaja, pero se suelta el resultado. Es encontrar
el estado de gracia. La gracia siendo aquel estado de conciencia y de
sincronicidad donde tus deseos se cumplen de una manera creativa, fácil, en
armonía- aunque siempre haya dificultades- pero esta no te tienen a ti, no
te dominan, no te afectan hasta el nivel donde te identificas con el
problema, te atrapa el miedo y dejas el estado de fe, confianza y gracia. La
gracia es el arte de como poner tu intención para cumplir tus deseos, como
trabajar creativa y felizmente el proceso de la creación y además hacer que
durante el proceso no se apoderen de ti los miedos, sino que sigas en la
conexión, en la fe y la confianza. Tu diriges tus acciones, pero a su vez no
tratas de controlar los resultados, sino que sabes fluir y abandonarte.
Lograr ese balance es el arte de la felicidad.
Trabajar la espiritualidad, es
decir trabajar la conexión con Dios es fundamental para vencer los miedos.
Pero también es requisito pasar por un proceso sicológico de verse
identificarse, explorarse, darse cuenta. Identificar de donde vienen los
miedos enfrentarlos, descifrarlos y trascenderlos, identificar las imágenes
que nos conectan con esos miedos, como nos dice el Pathwork es parte del
proceso. Las imágenes son conclusiones emocionales que hicimos de niños,
concepciones erróneas de la realidad, que son recreadas en el presente, al
actuar como un filtro que nos hacen chocar con la realidad de una manera
conflictiva o traumática. Los conflictos o los sentimientos de decepción y
vergüenza son provocadas por nuestras imágenes y son señales par
identificarlas.
No enfrentar la vida desde el
miedo, la inseguridad, la lucha, la supervivencia, sino desde la fe, la
confianza la creatividad, la valentía de atreverse, la gracia de hacerlo sin
neurosis y sin negligencia, esto es el estado de gracia. Esa armonía entre
la disciplina y la flexibilidad, el orden y el abandono, nos permite como en
una danza enfrentar la vida con fe, con entrega, con creatividad, con
entusiasmo, con pasión, con alegría.
Si conectas con tu Ser, si estas
alineado, se te manifestará en su momento tu manera personal de expresarte
en tu manifestación creativa y esplendorosa. Pero el reto siguiente es
hacerlo en armonía y felicidad. Ahora tendrás que aprender a bailar. A
bailar al ritmo de la danza cósmica de Shiva. Shiva es la diosa hindú cuya
imagen tiene numerosos símbolos. Tiene cuatro brazos y dos piernas. En una
mano crea y en la otra suelta, con un pie aplasta al demonio de la
ignorancia el mal esencial- con el otro danza, con otra mano te señala la
tierra- el aquí y ahora- y con la otra te hace el mudra (1) de "no temas".
La danza cósmica de Shiva es quizás la mejor imagen universal de la actitud
de sabiduría en este mundo dual en el que todos estamos condicionados a unas
leyes cósmicas. Y que mejor forma de hacerlo que bailar al unísono y en
armonía con las leyes de este infinito y mágico universo.
Lo primero para poder hacer esta
danza de armonía, el vivir en gracia , es darte cuenta de que es posible y
proponértelo. Creerlo posible. Si conscientemente te lo propones, lo
obtendrás. Las leyes del cosmos son conocibles y manejables, pero nuestro
ser dormido no se da cuenta y nuestra falta de fe nos hace abandonar. Lo
primero es darte cuenta, después desearlo, creerlo, después trabajar,
insistir, orar y pedir con fuerza, alinearnos y desearlo profundamente."Lo
que realmente pedimos, deseamos y oramos con todas nuestras fuerzas y con
insistencia nos será dado"
1.Gesto con las manos que hace la tradición budista e hindú en danzas y
rituales. Hay mas de 500
Articulo de Luis Miguel Rico para La Era de Ahora.
Agosto 2000.
Videos de fiestas Goa / Psychedelic Trance
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