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Cambiar el mundo

Jueves, Julio 24th, 2008

“No podemos cambiar el mundo, pero podemos empezar a cambiarlo. En este mundo imperfecto existen islas de perfección, hay que buscarlas, coleccionarlas como collares”

Alejandro Jodorowsky

La re-evolución de la poesía y la belleza

Viernes, Diciembre 7th, 2007

Las palabras de Alejandro Jodorowsky quedan resonando despues de que las leemos:

“Yo no creo en la revolución política, yo creo en la re-evolución poética. La poesía salvará al mundo, es decir, la belleza, porque todos los problemas son por fealdad. Ya no hay problemas nacionales. Es un todo interconectado. La política es fea, la economía es fea, la arquitectura es fea. Hemos perdido la meta que es la belleza. El hombre no puede alcanzar la verdad, pero puede alcanzar su resplandor que es la belleza. Es feo hacer sufrir a alguien, es feo que la gente se muera de hambre, es feo que alguien tenga el poder en esa forma, es feo que los hombres estén separados de las mujeres y las aplasten, es feo que haya guerras, es feo que las religiones se peleen entre ellas. Es feo que haya un papa soltero, viejo, pudriéndose sin una mujer, o que el Dalai Lama cobre para venir a dar sus conferencias. ¿Por qué pagarle a un tibetano que dice lugares comunes? Estoy escandalizado. Es feo que la gente se ande uniformando, los soldados son feísimos. Es feo que haya animales encerrados en un zoológico, es feo que estén matando a las especies, es feo que estén envenenando el planeta, el petróleo es feo”…

…“la belleza no es una definición conceptual, sino algo que se siente. Llamar bello a todo lo que es útil para la sobrevivencia equilibrada de la vida, del mundo. Si este edificio me enferma, es feo; si me da salud, es bello. Si un árbol que tú piensas que es bello tiene un fruto que envenena, en realidad es feo. Un árbol torcido que tiene frutos que te alimentan bien, es bello”

Los milagros

Alejandro señala sabiamente: Lo importante es no es “aprender a hacer milagros, sino que aprender a verlos”… “La vida es un milagro continuo”.

Fuente: revista Ñ y otras entrevistas a jodorowsky

Castaneda se encuentra con Jodorowosky

Martes, Diciembre 4th, 2007

Castaneda se encuentra con Jodorowsky

Hay mucha información sobre Pachita en el libro Psicomagia. Una terapia pánica, de Alejandro Jodorowsky. (La primera edición en español tiene fecha de 1995) (

Alejandro Jodorowski es un director de cine conocido mundialmente, realizador de “El topo”, “La montaña sagrada”, y unos cuantos títulos más. Pero, durante varios años, fue ayudante de Pachita durante sus sesiones curativas. No puedo informar de todo lo que hay en el libro sobre Pachita, porque son muchas páginas, y merece la pena leer el libro.

Sin embargo, el libro cuenta también un encuentro de Jodorowsky con Castaneda; [N. del T.: el traductor utiliza la sección completa del encuentro tal como se publicó en la edición española del libro]:

[Págs. 105-109] . . .Pachita aliviaba efectivamente a la mayoría de los que iban a verla. Por eso quise observarla y aprender de ella…

Pero situándote en una lógica un poco diferente: a diferencia de un Castaneda que, después de recibir el mensaje de don Juan se convierte él mismo en chamán, tú no pretendes ser brujo. Tú te contentas con asimilar ciertos principios universales para transportarlos a una actuación no mágica sino «psicomágica»…

Sí, porque yo no procedía de una cultura llamada «primitiva». En mi opinión, salvo excepciones —no me pronuncio sobre el caso de Castaneda, a quien conocí en México en aquella época—, no puedes convertirte en chamán o brujo si no has nacido en un contexto primitivo. Con la mejor voluntad y la mayor amplitud de criterio del mundo, no se deshace uno tan fácilmente de todo su bagaje occidental y racional.

Castaneda es un personaje inaprensible al que pocos pueden ufanarse de haber visto. ¿En qué circunstancias lo conociste?

En aquel entonces, en los años setenta, yo era muy conocido en ciertos medios, gracias a mi película El topo, que para muchos era una especie de referencia en materia de cine mágico. Castaneda había visto El topo dos veces, y le había gustado. Yo me encontraba en México en un restaurante en el que sirven unos filetes espléndidos y se bebe buen vino. Iba acompañado de una actriz mexicana que reconoció en el local a una amiga que estaba con un señor. Castaneda —que no era otro el señor—, al enterarse de quien era yo, envió a su amiga a nuestra mesa. La mujer me preguntó si quería conocer a Castaneda. «Desde luego —respondí—, ¡Soy un gran admirador suyo!» Ella dijo que él vendría a sentarse a mi mesa, pero yo insistí en ir a la suya.

Una coincidencia novelesca…

¡La vida es novelesca! Propuse a Castaneda ir a su casa, pero él quiso venir a mi hotel. Éramos como dos chinos, rivalizando en cumplidos. Él no paraba de darme preferencia, y yo hacía otro tanto, por supuesto…

¿Y no dudaste de si realmente estabas en presencia de Castaneda?

Ni un instante. Más adelante, en Estados Unidos se publicó un libro en el que aparece un retrato suyo, un dibujo. Y es el retrato del hombre al que conocí.

¿Cuál fue tu primera impresión?

En México es fácil determinar la clase social a la que pertenece un hombre sólo con verle el físico. Castaneda tiene aspecto de camarero.

¿ . . . ?

Sí; tiene aspecto de hombre del pueblo; no es grueso, pero sí fornido, con el pelo crespo y la nariz un poco achatada: un mexicano de las clases populares. Pero, en cuanto abre la boca, se transforma en príncipe; detrás de cada palabra suya se percibe una gran cultura.

¿Da impresión de sabiduría?

Más que sabiduría, de simpatía. En seguida nos hicimos amigos. Vestía con sencillez y estaba despachando un buen filete, regado con Beaujolais… No se parecía a don Juan sino al Castaneda que se manifiesta en los libros. Yo volvía a encontrarme con su tono, con su voz, por así decirlo…

Según tú, ¿sus libros narran hechos reales o son ficción?

Me es difícil pronunciarme. Mi impresión es que se funda sobre una experiencia real a partir de la cual elabora e introduce conceptos extraídos de la literatura esotérica universal. En sus libros encuentras el zen, las Upanishads, los tarots, el trabajo sobre los sueños… Una cosa es segura: que recorre realmente México para hacer sus investigaciones.

¿Crees en la existencia de don Juan?

No; creo que este personaje es un invento genial de Castaneda, que desde luego, ha conocido a varios brujos yaquis.

¿Cómo se desarrolló vuestra conversación en la habitación del hotel?

En primer lugar, llamó para avisarme de que llegaría con cinco minutos de adelanto. Me conmovió tanta delicadeza. Luego, cuando llegó, le dije: «No sé si eres un loco, un genio, un granuja o si dices la verdad.» Él me aseguró que no decía más que la verdad, y a renglón seguido me contó una historia increíble, de cómo don Juan, con una simple palmada en la espalda, lo había proyectado a cuarenta kilómetros de distancia… porque se había dejado distraer por una mujer que pasaba por allí… También me habló de la vida sexual de don Juan, que era capaz de eyacular quince veces seguidas. Por otra parte, me parece que al propio Castaneda le gustan mucho las mujeres. Me preguntó si no podríamos hacer una película los dos juntos. Hollywood le había ofrecido mucho dinero, pero él no quería que don Juan fuera Anthony Quinn… Entonces le empezó la diarrea, con mucho dolor de estómago, algo que, me dijo, no le ocurría nunca. También yo sentía fuertes dolores, en el hígado y en la pierna derecha. Era extraño que nos vinieran aquellos dolores cuando empezábamos a plantearnos un proyecto… El dolor hacía que nos arrastráramos por la habitación. Llamé a un taxi y lo acompañé al hotel. Después fui a hacerme operar por Pachita. Había instado a Castaneda a que fuera a conocer a aquella mujer excepcional, pero no compareció. Tuve que guardar cama durante tres días. Una vez restablecido, lo llamé al hotel, pero ya se había marchado. No he vuelto a verlo, la vida nos separó. Un guerrero no deja huella.

Es decir, que te parece a la vez un tramposo y una persona muy interesante…

Me contó sus historias de don Juan con tanta convicción… Yo estoy acostumbrado al teatro, a los actores, y no me pareció que mintiera. ¿Quizá esté loco y sea un genio?

Según tú, ¿cuál ha sido la aportación de Castaneda?

Su aportación ha sido inmensa: él creó una fuente de conocimiento diferente, la fuente sudamericana. Hizo revivir el concepto del guerrero espiritual… Volvió a poner de actualidad el trabajo sobre el sueño despierto. Sin duda, ha publicado demasiado, pero los editores norteamericanos hacer firmar contratos por una decena de libros… Y siempre, a pesar de todo, siempre tiene algo nuevo que decir, sus libros revelan muchas cosas olvidadas. De manera que, verdad o mentira, poco importa. Si es trampa, es una trampa sagrada…

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Por casualidad, algún tiempo después de leer el libro de Jodorowsky, tuve la oportunidad de hablar con el propio Jodorowsky sobre su interés por el trabajo de Castaneda. Le dije que me parecía que la obra de Castaneda había influido mucho en sus películas. Estuvo de acuerdo, pero agregó que sin duda en el mismo grado en que sus películas influyeron en Castaneda al escribir sus libros. Recordó entonces su encuentro con Castaneda, en términos muy similares a los descritos más arriba. También me dijo que Federico Fellini, que hasta casi el final de su vida sintió la necesidad de hacer una película inspirada en los libros de Castaneda, se había puesto en contacto con él. Fellini estaba convencido de que sólo Jodorowsky era la persona adecuada para escribir el guión de esa película.

Aparte de esto, Jodorowsky también es conocido como autor de libros de comics. Su trabajo más importante en este campo es el Ciclo del Incal, hecho en colaboración con el artista de comics más grande de Europa, Moebius.

Es interesante advertir que también Moebius está relacionado en cierto modo con la obra de Castaneda. De hecho, afirma que parte se su más reciente producción de comics los hace mientras está en un estado de ‘ensueño’. Esto nos parece plausible al verlos: algunos de sus dibujos son muy etéreos, como si estuvieran suspendidos en un extraño encantamiento. Para los que estén interesados, Dark Horse publica en Estado Unidos los comics de Moebius.

Psicomagia. Una terapia pánica, por Alejandro Jodorowsky y Gilles Farcet, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1995, 189 páginas; traducida del francés por Ana Mª de la Fuente, título original: Psicomagie / Approches d’une thérapie panique. Esta edición está agotada y no ha vuelto a publicarse otra.

Lenguaje intelectualmente correcto

Martes, Diciembre 4th, 2007

El lenguaje intelectualmente correcto

* Nunca por muy pocas veces.
* Siempre por a menudo.
* Ladrón por alguien que se apoderó de algo ajeno.
* Infinito por extensión desconocida.
* Eterno por fin impensable.
* Eres mi maestro por me enseñaste a aprender de mí mismo.
* Quiero hacer por estoy haciendo cosas inútiles.
* Quiero ser por me desprecio.
* Dame por permíteme que yo tome.
* Imítame por no te respeto.
* Mi mujer por el ser con el que comparto mi vida.
* Mi obra por lo que he recibido.
* Así eres por así te percibo.
* Lo mío por lo que ahora tengo.
* Morir por cambiar de forma.

Definiciones que rompen con las que existen:

* Felicidad es estar cada día menos angustiado.
* Decisión es estar cada día menos confuso.
* Valentía en ser cada día menos cobarde.
* Inteligencia es ser cada vez menos tonto.

Sustituir el lenguaje:

* Comienzo por continuación de.
* Hermoso día por hoy me siento bien.
* Fracasar por cambiar de actividad.
* Yo sé por yo creo.

Alejandro Jodorowsky
en su libro Psicomagia

Zazen Takata

Jueves, Noviembre 15th, 2007

El zen Rinzai del maestro Ejo Takata consistía en sentarse y respirar de la forma más simple, sin pensar algo en particular, sin visualizar nada en especial, ni repetir ningún mantra; estrictamente hablando no se hacía meditación, se practicaba zazen, aquí la mente queda libre de cualquier atadura. Muchas personas se acercaron a él buscando alguna enseñanza, pero él solía decir: “Sólo sentarse y respirar, nosotros no hacemos meditación. Si usted quiere, con mucho gusto, siéntese. Y si no, lárguese”. El trabajo del grupo se podría comparar al de aquellos arqueros japoneses que tiran al arco, pero sin la intención agobiante de dar en el blanco.

“Sólo sentarse y respirar, nosotros no hacemos meditación. Si usted quiere, con mucho gusto, siéntese. Y si no, lárguese” Ejo Takata -maestro zen-

El 24 de marzo de 1928 nace Ejo Takata en Kōbe, Japón. Desde muy pequeño conoce el templo Shôryu-ji, al que su abuela lo llevaba cuando acudía a tomar té con los monjes zen. A los quince años inició la práctica del zen en ese templo, teniendo entonces como maestro a Heikisôken Rôdaishi Rôshi, máxima autoridad de la escuela zen Rinzai en Japón.

Nueve años más adelante ingresó, como discípulo directo de Yamada Mumon Rôshi, en el monasterio de Shôfukuji en Kamakura, que en 1195 fundara Yosai, el primer monje que importó el budismo zen chino a Japón. Durante esta etapa obtiene el doctorado en filosofía zen por la Universidad de Hanazono. Fue de las pocas personas que combinaron la educación académica en una universidad con la preparación tradicional como monje en un monasterio.

Ejo fue maestro de Alejandro Jodorowsky:

-MI MAESTO ZEN EJO TAKATA ME DIJO, CUANDO LE PREGUNTÉ QUIÉN ERA ÉL: “UNOS VAN, OTROS VIENEN, YO SOY UNA PIEDRA DEL CAMINO”-