El avión usado por la CIA para trasladar presos a Guantánamo cae con cargamento de drogas

Noticia publicada el día 17.12.07 en LaHaine.org... un ejemplo claro de vinculación entre el trafico de cocaína y la CIA... en eje de todo esto es Colombia, tierra de paramilitarismo. Es mas que obvio que esta cocaína que trasladaban en el avión no es cocaína de origen "guerrillero" sino netamente paramilitar. El negocio que une el paramilitarismo y la CIA: la cocaina. Pueden leer:

El avión usado por la CIA para trasladar presos a Guantánamo cae con cargamento de drogas

Se descubre, mediante documentos obtenidos a ambos lados del Atlántico, que el jet ejecutivo que cayó en Yucatán el 24 de septiembre con más de 3 toneladas de cocaína, es el mismo de los famosos "traslados" de presos.

Un jet ejecutivo que el gobierno de Estados Unidos usó durante años para extraditar supuestos delincuentes desde Colombia y resistentes iraquíes desde Iraq y Europa a la base de torturas de Guantánamo, es el mismo que el 24 de septiembre se precipitó a tierra en una selvática zona de la península de Yucatán, México.

En su interior se encontró un cargamento de 3.3 toneladas de cocaína que, al parecer, fueron cargadas en Medellín, en donde hizo el último despegue.

El avión, un Gluf Stream II, de matrícula norteamericana N987SA con base en Florida, era célebre en Colombia porque durante años en él fueron embarcados en Bogotá centenares de supuestos delincuentes para ser puestos en poder de la justicia estadounidense.

Agencias. Traducido por La Haine

DE REPENTE, MIAMI

Según Narconews: El piloto del avión narco de Cancún trabajó con el FBI y la CIA
Jean-Guy Allard

Gregory D. Smith, el piloto del avión que usó la CIA entre Europa y Guantánamo, y que se desplomó cerca de Cancún el lunes 24 de septiembre con un cargamento de cocaína, es el mismo Greg Smith, un piloto de confianza del FBI y de la CIA que hizo múltiples vuelos, entre 1999 y el 2002, para transportar a traficantes colombianos, sospecha Narconews, el sitio web norteamericano especializado en temas de narcotráfico.

El aparato modelo Grumman Gulf Stream II, que se precipitó a tierra en una selvática zona de la península de Yucatán, México, con un cargamento de 4 toneladas de cocaína y heroína, fue utilizado varias veces en los últimos años, en distintas ocasiones, por la CIA para el traslado de prisioneros hacia y desde el campo de interrogatorio norteamericano de Guantánamo.

El misterioso suceso, no sin recordar las grandes operaciones de tráfico atribuidas a la CIA en los años 80, surge en el momento de una sangrienta guerra entre narcotraficantes cubanoamericanos que se apoderaron del jugoso negocio de la emigración ilegal de cubanos, en Yucatán.

Las autoridades mexicanas arrestaron al piloto del jet, ahora identificado como Greg Smith, uno días después del crash, a unos cinco kilómetros del lugar y el copiloto al día siguiente.

El lujoso Gulf Stream II fue comprado en agosto último a una firma de Nueva York, propiedad de un tal William Achenbaum, por una firma de la Florida llamada Donna Blue Aircraft, en mano de dos brasileños, Joao Luiz Malago y Eduardo Dias Guimaraes. Malago y Dias Guimaraes afirmaron haber vendido el aparato el 16 de septiembre a dos pilotos de la Florida, Greg Smith y un tal Clyde O'Connor, quienes pagaron dos millones de dólares al cash.

Dos días después de la compra, el avión salía de Fort Lauderdale, Florida, hacia Cancún, México, y luego rumbo al aeropuerto José María Córdoba, de Río Negro, Colombia, ubicado a unos kilómetros de Medellín, para entonces regresar a Cancún.

UN TESTIGO COLOMBIANO CONFIRMA

Al investigar el caso, NarcoNews ubicó a un piloto llamado Greg Smith vinculado a la CIA y el FBI, gracias a Baruch Vega, un colaborador colombiano de estas agencias norteamericanas y de la DEA que les está ahora demandando, ante un tribunal federal de Washington, por no haberle pagado algunas operaciones a las cuales participó entre 1997 y el 2000.

Vega fue utilizado por agentes corruptos del gobierno norteamericano, en una verdadera operación de estafa, para contactar con narcotraficantes colombianos y convencerles de "negociar" su caso con la justicia norteamericana antes de su posterior arresto y extradición, al fin de beneficiarse de una condena complaciente.

El informante denuncia, en su demanda, que sus interlocutores norteamericanos no solo no respetaron lo convenido en términos de remuneración de sus servicios sino que pusieron su vida y las de varios de sus contactos en peligro.

En tales circunstancias, Vega viajo en unas 30 oportunidades entre el Sur de la Florida y Colombia entre 1997 y el 2000, en un jet privado. En estos vuelos lo acompañaron agentes del FBI y de la DEA y, en ciertos de ellos, narcotraficantes colombianos en proceso de rendición.

Vega afirma que el principal piloto de estos vuelos "especiales" fue Greg Smith.

DE REPENTE, MIAMI CONFIRMA

Dos meses después de los acontecimientos, El Nuevo Herald que observó durante este periodo un sospechoso silencio, confirmaba este jueves 29 de noviembre que el jet ejecutivo que el gobierno de Estados Unidos usó durante año "para extraditar delincuentes desde Colombia y talibanes desde Europa a la base de Guantánamo" es "el mismo que hace dos meses se precipitó a tierra en una selvática zona de la península de Yucatán" con un cargamento de cocaína cargada en Medellín.

Según el periódico, conocido por la calidad de sus relaciones con los círculos narcoterroristas de Miami, el avión era célebre en Colombia por transportar a Estados Unidos a narcotraficantes colombianos extraditados que negociaron su suerte con la justicia estadounidense "y algunos de ellos ya están libres". Lo que confirma las afirmaciones de Vega, el testigo de NarcoNews.

En una versión algo equivoca de los acontecimientos, el Herald afirma que cuatro horas después de haber partido del territorio colombiano, el avión "fue interceptado por un piquete de helicópteros de la Fuerza Aérea de México, FAM, cuando volaba ilegalmente sobre la península de Yucatán".

"Las naves de la FAM le hicieron disparos intimidatorios para obligarlo a aterrizar y el Gluf Stream II se precipitó a tierra", precisa el rotativo miamense.

El diario ¡Por Esto!, de Yucatán, fue el primero en alertar que este mismo aparato aparece en listas de vuelos secretos de la CIA establecidas por una comisión de la Unión Europea, del 2003 hasta el 2005, en el intenso movimiento de aeronaves manejados por la inteligencia norteamericana para el traslado de presos, a menudo secuestrados ilegalmente, entre varios países.

Granma

Virtual toque de queda en pueblo yucateco donde cayó un avión cargado de cocaína
La Jornada, 27 de septiembre

Un virtual toque de queda se vive en Tixkokob, comunidad indígena de Yucatán, luego de que los soldados de la décima Región Militar han hecho ahí su campamento provisional, ante la caída de un avión con más de tres toneladas de cocaína y la búsqueda de los pilotos de la aeronave, que no estalló porque su precipitación se debió a la falta de combustible.

Desde la madrugada del pasado lunes [24 de septiembre], la tradicional tranquilidad de esta comunidad se vio rota cuando un avión cargado de cocaína se estrelló en el monte al ser perseguido por aeronaves del Ejército mexicano, desde el estado de Quintana Roo.

Después del accidente, los militares tomaron por asalto la población y, desde ese día, interrogan a cuanta persona consideran sospechosa.

Inclusive, el alcalde, Adolfo Calderón Sabido, se dijo desconcertado ante esa situación y aseguró que en su comunidad se vive un ambiente tenso por la presencia de los efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), sus armas de grueso calibre, los vehículos militares y las miradas de “pocos amigos” de los soldados.

La presencia y actividad castrense se ha reflejado también en el acceso a la zona del percance, ya que, de acuerdo con reportes de la agencia Afp, el mismo edil reveló que este miércoles personal de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) pretendió llegar hasta donde estaban los restos de la nave, con matrícula N987SA estadunidense, sin conseguirlo, pues la Sedena se lo impidió.

Según fuentes federales, la presencia de agentes de la DEA en investigaciones o hechos relevantes relacionados con el narcotráfico no es nada extraña, toda vez que con los acuerdos de cooperación bilateral y las llamadas operaciones espejo, los efectivos estadunidenses tienen acceso a la información y los sitios adonde acude personal de la Procuraduría General de la República (PGR), a fin de poder “intercambiar información en tiempo real”.

Sin embargo, la colaboración no ha ocurrido de la misma manera con personal militar, que ahora ha incrementado su presencia aérea en la zona de Yucatán, ya que constituye uno de los principales puntos de entrada de aeronaves cargadas de enervantes procedentes de Centro y Sudamérica.

En tanto, en Tixkokob, Fidencio Tut, un joven campesino que vive en los alrededores del rancho San Francisco, donde cayó la aeronave el lunes anterior y los presuntos narcotraficantes se ocultaron, expresó: “coño, no me dejan (los soldados) ni ir al baño. Es el colmo; tengo que ir a trabajar la milpa y los soldados me detienen, me interrogan y hasta me impiden ir a mi pedazo de tierra, creen que soy narco”, se quejó.

La vida se ha trastocado momentáneamente en Tixkokob. Los militares rondan las calles de la comunidad donde habitan alrededor de 30 mil personas dedicadas al comercio, la agricultura y al trabajo eventual en Mérida, y los militares “no cesan” de interrogarlos.

Algunos aseguran: “me amenazaron, me dijeron que estábamos ocultando a los narcotraficantes y que si yo sabía algo, mejor que cantara, porque si no, me darían en la madre”, sostuvo Eustaquio Moo Chan, residente de Tixkokob, quien se gana la vida conduciendo un tricitaxi para transportar personas.

Los soldados continuaban peinando la zona sin dar con los presuntos dos prófugos –al parecer una mujer y un hombre– que se habrían estrellado en el avión

Ya es tal la molestia de los pobladores de dicha comunidad por la presencia militar que, por las noches, evitan salir de sus casas. “Los soldaditos nos han dicho que para que no tengamos problemas, mejor nos quedemos en nuestras casas; hay casi una orden, algo así como un toque de queda”, afirmó María Cruz Nah, vecina de la comunidad, quien ahora se ve obligada a cerrar por las noches su negocio de venta de comida regional.

El alcalde Calderón Sabido no quiere armar polémica al respecto. A la pregunta de si existe un toque de queda nocturno respondió: “casi, casi”. En un esfuerzo por ser irónico, Luis Cetz, campesino, agregó: “el pueblo ya no se llama Tixkokob, ahora se le conoce como Tixcoca”.

Hermetismo

La PGR informó que la Comisión de Delitos contra la Salud consignó a Dante Pat Caamal y Leonel Ayala López por cohecho y delincuencia organizada. Ambos son originarios de Yucatán y fueron detenidos el pasado lunes tras llegar al lugar del percance y ofrecer al personal de la Sedena dinero a cambio de dejar libres a los pasajeros que venían en el avión matrícula N987SA, y porque también pidieron que les permitieran mover la droga.

Ambos quedaron a disposición de un juez federal con sede en Mérida, ante quien deberán rendir su declaración preparatoria durante las próximas horas.

Asimismo, la dependencia federal confirmó la detención de uno de los pasajeros que viajaban en la aeronave accidentada y, aunque no se ha dado a conocer su nombre, se corroboró que presenta heridas a consecuencia del desplome del aparato, entre ellas fractura en una pierna, por lo que permanecía en el Hospital Militar en Mérida.

Este detenido, del cual aún se desconoce su nacionalidad, habría revelado que junto con él viajaban dos personas más, por lo que los efectivos militares desplegaron una nueva búsqueda en la zona de Tixkokob para tratar de localizar a los otros narcotraficantes.

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